Reporte Tributario Nº50 Junio 2014

Por definición la Universidad es una institución de educación superior, de investigación, raciocinio y cultura que, en el cumplimiento de sus funciones, debe atender adecuadamente los intereses y necesidades del país, al más alto nivel de excelencia1.

Hasta antes de la publicación y entrada en vigencia del DFL N° 1, de 1981, en Chile sólo existían las Universidades Públicas, es decir, aquellas creadas por el Estado de Chile. Con la dictación de dicho decreto nació la posibilidad de crear Universidades Privadas, con lo cual se instauró en nuestro país un modelo de educación superior en donde conviven Universidades Públicas y Privadas.

Las Universidades Privadas deben constituirse como personas jurídicas de derecho privado sin fines de lucro y se regirán por las disposiciones del señalado Decreto y de sus respectivos estatutos; supletoriamente, les serán aplicables las disposiciones del Título XXXIII del Libro I del Código Civil, en lo que no sean incompatibles con aquéllas2 .

Como se expresará más adelante, la distinción entre Universidades Públicas y Privadas, desde el punto de vista de la materia que nos convoca, es importante, puesto que marcará la definición de un hecho gravado con Impuesto al Valor Agregado3.


1 Artículo 1° del DFL N° 1, de 1981.
2 Artículo 15° del DFL N° 1, de 1981.
3 En adelante, indistintamente IVA.

Concepto de actividad docente.

Conforme a lo señalado en el artículo 2 del DFL N° 1, los fines de la Universidad son:

a) Promover la investigación, creación, preservación y transmisión del saber universal y el cultivo de las artes y de las letras;
b) Contribuir al desarrollo espiritual y cultural del país, de acuerdo con los valores de su tradición histórica;
c) Formar graduados y profesionales idóneos, con la capacidad y conocimientos necesarios para el ejercicio de sus respectivas actividades;
d) Otorgar grados académicos y títulos profesionales reconocidos por el Estado, y
e) En general, realizar las funciones de docencia, investigación y extensión que son propias de la tarea universitaria.

Del texto legal citado se desprende que la Universidad tiene principalmente 3 funciones o fines, a saber: la docencia, la investigación y la extensión.

Al principal concepto que nos abocaremos en este reporte es la docencia, entendida como aquella actividad propia de la Universidad referida específicamente a enseñar o educar.

En este sentido, la autoridad tributaria no ha estado ajena a este concepto, a través del Oficio N° 4464, del 10.12.1999, incluye dentro del concepto de docencia a diversas manifestaciones de tipo cultural, que implican una labor de extensión destinada a desarrollar las facultades intelectuales o morales del ser humano, a perfeccionar los sentidos o a desarrollar la fuerza física, tales como espectáculos teatrales, de danza, coros, orquestas sinfónicas, conjuntos folklóricos, ediciones de libros, revistas, folletos, fascículos, periódicos y otros, siempre y cuando tales actividades tengan un carácter eminentemente cultural y no constituyan un mero esparcimiento o diversión.

Además de la docencia propiamente tal, las Universidades desarrollan una serie de actividades remuneradas que conviene analizar su afectación con el IVA y si ellas se encontrarían insertas en el concepto de “educación o docencia”, interiorizándonos también de lo que ha dicho la autoridad tributaria al respecto.

Emisión de Certificados.

Usualmente los alumnos requieren a la Universidad la emisión de certificados para distintos fines, tales como: concentraciones de notas, certificado de alumno regular, etc., por los cuales pagan una suma de dinero.

Desde un punto de vista tributario, esta operación constituiría el hecho gravado de venta definido por la LIVS, por lo que la Universidad se encontraría obligada a recargar el IVA al solicitante, para posteriormente cumplir con la obligación tributaria principal y accesoria que señala dicha ley.

No obstante lo anterior, la autoridad tributaria ha señalado1 que la emisión de tales certificados forma parte de la actividad educacional o docente que desarrolla la Universidad, razón por la cual, en virtud de la exención personal establecida en el N° 4 del artículo 13 de la LIVS, se encontraría exenta de IVA.

Servicios de Educación Vía Internet.

Junto con la masificación del uso de Internet, las Universidades han ampliado los tipos de servicios educacionales que ofrecen, por ejemplo a través del uso de la modalidad e-learning o educación a distancia, con lo cual se ha logrado no sólo la cobertura a nivel nacional de la educación superior y la especialización, sino también la internacionalización de ellas.

En este caso es claro distinguir que se trata de una actividad docente o educacional que desarrolla la Universidad, lo único que varía es que el alumno no está sentado en una sala de clases escuchando al profesor y tomando apuntes, sino que estará a varios kilómetros de distancia, en la comodidad de su hogar o en otro lugar con acceso a internet, pudiendo incluso hacer pausas para tomarse un descanso o contestar su teléfono celular sin incomodar a sus compañeros. Por lo antes dicho, si se trata de Universidades Privadas, estaríamos en presencia de una hecho gravado de servicio, que se encuentra exento de IVA por disposición expresa del N° 4 del artículo 13 de la LIVS.

Así también lo ha confirmado el SII, a través del Oficio N° 2993, del 25.10.2007, señalando que la educación a distancia está inserta dentro del concepto de docencia que desarrollan las Universidades.


1 A travéz de Oficio Nº 1849, de 05.05.1999.

Actividad docente o educacional constituye un hecho no gravado con IVA.

Dentro de la vasta jurisprudencia administrativa emanada desde la autoridad tributaria, nos encontramos con lo señalado en el Oficio N° 310, del 31 de enero de 2012, en el cual señala que las actividades docentes o educacionales desarrolladas por las Universidades no constituyen un hecho gravado con el IVA, en razón de que tales actividades se clasificarían en el N° 5 del artículo 20 de la LIR.

Dicho pronunciamiento hace referencia a otro Oficio1 , en el cual un contribuyente consulta acerca de la calificación tributaria de una serie de prestaciones que efectúa una Universidad a terceros no estudiantes; dentro de los servicios consultados no se encuentra la actividad docente o educacional; sin embargo el SII, en el N° 4 de dicho pronunciamiento generaliza, señalando que “De acuerdo a instrucciones impartidas por este Servicio, para efectos tributarios, las actividades educacionales o docentes desarrolladas por las Universidades, se encuentran comprendidas en el N° 5 del artículo 20 de la Ley de la Renta…”, razón por la cual concluye que tales actividades no estarían gravadas con IVA.

En ninguno de los oficios aludidos el SII hace un análisis más detallado de por qué clasifica la actividad docente o educacional en el N° 5 del artículo 20 de la LIR; es más, en el Oficio N° 310 antes comentado hace mención a la exención personal del N° 4 del artículo 13 de la LIVS, señalando que dentro del concepto de “establecimientos de educación” se encontrarían las Universidades, sin distinguir entre Públicas o Privadas.


1 Oficio N° 4464, del año 1999.

A través del Oficio N° 2993, del 25.10.2007, mediante el cual una Universidad Privada consulta respecto a la tributación en IVA por servicios educacionales a distancia que desea prestar, el SII hace un análisis del hecho gravado de Servicio y de la exención contenida en el N° 4 del artículo 13 de la LIVS.

La autoridad tributaria señala como conclusión que los establecimientos de educación están exentos del Impuesto al Valor Agregado, sin hacer alusión expresa a la propiedad de dichos establecimientos, públicos o privados.

Extrañamente, al final del Oficio en comento, haciéndose cargo de los efectos en el Impuesto a la Renta de los servicios consultados, el SII señala que la actividad educacional, para efectos de la Ley de la Renta, se clasifica en el N° 5 del artículo 20 de la LIR, lo cual nos genera desconcierto, puesto que, como ya sabemos, existe una relación directa entre las actividades clasificadas en los N° 3 y 4 del artículo 20 de la LIR y la definición de Servicio contenida en la LIVS, entendiendo que sólo dichas actividades quedarían gravadas con IVA, pudiendo quedar posteriormente exentas. Sin embargo lo anterior, el SII en primera instancia señala que se trataría de una actividad exenta de IVA y, posteriormente, establece que la misma actividad constituiría un hecho no gravado con IVA, al clasificarla en el N° 5 del artículo 20 de la LIR.