Reporte Tributario Nº67 Diciembre 2015

gonzalo polanco

Estimados lectores,

En esta sexagésima séptima edición del Reporte Tributario, Nº67 diciembre/2015, seguiremos analizando aspectos relacionados con la reforma tributaria contenida en la Ley 20.780 y en este número, nos abocaremos a estudiar las normas sobre la reinversión durante el periodo de transición 2015 y 2016.

El mecanismo de la reinversión fue establecido con el objeto de estimular el aumento de recursos disponibles para la formación de capital en las empresas, a través de la postergación de los impuestos finales aun cuando existiera un efectivo retiro de utilidades desde la entidad fuente. Este mecanismo ha sufrido una serie de modificaciones, de las cuales ya se han analizado algunas contenidas en la Ley 20.630 de 2012 y que dieron lugar a la dictación de la Circular Nº13 y 15 de 2014. En este artículo, nos centraremos en los cambios introducidos por la Ley 20.780 sobre reforma tributaria, la cual introdujo nuevas modificaciones que rigen este mecanismo durante el periodo 2015 y 2016.

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Profesor Gonzalo Polanco Zamora
Director Ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios
CET Universidad de Chile.

El sistema tributario chileno vigente a contar del 1° enero de 1984, incentivó la reinversión de utilidades generadas por las empresas obligadas a determinar su renta efectiva de Primera Categoría según contabilidad completa. Este incentivo consiste en no gravar dichas utilidades con los impuestos global complementario o adicional, según sea el domicilio o residencia del contribuyente, mientras no sean retiradas, remesadas o distribuidas a sus propietarios.

Sin perjuicio de lo anterior, los propietarios de las empresas pueden efectuar retiros de utilidades, pero si los destinan a la reinversión en otras empresas también obligadas a determinar renta efectiva según contabilidad completa, cumpliendo además determinados requisitos, tampoco resultarán gravados con los impuestos señalados, mientras no sean retiradas de dichas entidades.

Otras figuras de reinversión las encontramos en el caso de la reorganización de empresarial, tales como en la conversión de un empresario individual o en la fusión y división de sociedades, incluso en la reinversión del mayor valor en la enajenación de derechos sociales.

Como se observa, son varias las figuras de reinversión que contempla nuestro sistema tributario, y todas con el mismo objetivo, es decir, incentivar la mantención de las utilidades dentro de las empresas. No obstante, la Ley N° 20.780, de 2014, sobre reforma tributaria, introduce importantes cambios en esta materia a contar del 1° de enero de 2015 y eliminando este incentivo a contar del 1° de enero de 2017.

Por todo lo expuesto, el Centro de Estudios Tributario de la Universidad de Chile, a través del presente reporte tributario, busca difundir entre la comunidad universitaria estos importantes cambios que afectan a la gran mayoría de los contribuyentes en Chile, con el objeto de contribuir con la correcta aplicación de las normas impositivas.

Cuando se enajenan derechos sociales que han sido financiados con retiros de utilidades tributables destinados a reinversión, la norma legal que regula la materia es la contenida en el artículo 17 N° 8, inciso 2°, de la Ley de la Renta, que dispone que se debe distinguir entre la enajenación efectuada a terceros con los cuales el enajenante se encuentre relacionado, respecto de las enajenaciones realizadas con terceros no relacionados. Para estos efectos, se entiende que existe relación cuando la enajenación de los derechos las realicen:

•    Los socios de sociedades de personas con la sociedad respectiva.
•    Los accionistas de sociedades anónimas cerradas con la sociedad respectiva.
•    Los accionistas de sociedades anónimas abiertas dueños del 10% o más de las acciones con la sociedad respectiva.
•    Los socios o accionistas a empresas o sociedades en las que tengan intereses.

La relevancia de este distingo radica en que si la enajenación es realizada con un tercero relacionado el valor de adquisición de los derechos sociales financiados con rentas reinvertidas no formarán parte del costo tributario en la enajenación de los referidos títulos. Por lo tanto, si todos los derechos sociales fueron adquiridos con rentas retiradas para reinversión al momento de la enajenación al tercero relacionado el contribuyente no tendrá costo tributario que invocar en contra del precio pactado, gravándose el mayor valor así determinado con el régimen general de tributación, es decir, con el impuesto de primera categoría e impuestos global complementario o adicional, según corresponda.

En el caso de la enajenación de acciones de pago financiadas con rentas retiradas para reinversión al momento de la enajenación tales retiros siempre serán costo tributario, sin atender si la operación se efectuó a un tercero relacionado o no. Este tratamiento se justifica porque en el caso de las reinversiones de utilidades efectuadas en sociedades anónimas a través de la adquisición de acciones de pago se entienden retiradas cuando se produce la enajenación de tales títulos. Por lo tanto, al instante de la enajenación se producen dos hechos gravados, el mayor valor obtenido en la enajenación de los títulos y el retiro de utilidades con motivo de la enajenación.

De conformidad al N° 1, de la letra A), del artículo 14 de la Ley sobre Impuesto a la Renta, según su texto vigente hasta el 31 de diciembre de 20141, los empresarios individuales, contribuyentes del artículo 58 N° 1, socios de sociedades de personas y socios gestores de sociedades en comanditas por acciones, gravan sus retiros hasta completar el fondo de utilidades tributables (FUT). Sin embargo, aún cuando se produzca este hecho gravado, de conformidad a la letra c) de la norma antes señalada, si los retiros son destinados a reinversión no se gravarán con los impuestos global complementario o adicional, según corresponda.

Para que surta efecto la suspensión de los impuestos señalados, se deberá cumplir una serie de requisitos, los cuales se detallan a continuación:

i.    Que los retiros de rentas destinados a reinversión se efectúen desde contribuyentes obligados a determinar renta efectiva según contabilidad completa.

Sobre este punto conviene señalar que los contribuyentes obligados a determinar su renta efectiva según contabilidad completa también incluye a aquellos que voluntariamente se acojan a esta modalidad de determinación, como ocurre con las sociedades de profesionales de la segunda categoría que opten por tributar bajo las normas de la primera categoría, según lo establece el artículo 42 N° 2, de la LIR2.

El beneficio de la suspensión de los impuestos personales sólo favorece a los contribuyentes que tributan en base a retiros, por lo tanto, este requisito lo cumplen los contribuyentes que están obligados a llevar el fondo de utilidades tributables (FUT), como también aquellos acogidos al régimen simplificado de tributación del artículo 14 bis3.

ii.    Que las rentas retiradas se reinviertan en empresas obligadas a determinar renta efectiva según contabilidad completa con arreglo a las disposiciones del Título II.

Este requisito también exige que las empresas receptoras deben llevar contabilidad completa, pero además, deben encontrarse obligadas a llevar el fondo de utilidades tributables (FUT), pues es a través de este registro que se controla el posterior retiro de las utilidades reinvertidas, oportunidad en la cual se aplicará el impuesto global complementario o adicional, según corresponda.

Además, los contribuyentes deben determinar sus rentas de conformidad al título II, de la Ley del ramo, es decir, de acuerdo a la mecánica establecida en los artículos 29 al 33 de la referida ley, es decir, deben determinar una renta líquida imponible afecta al impuesto de primera categoría. En consecuencia, no pueden ser empresas receptoras de reinversión los siguientes contribuyentes:

  • Los acogidos al régimen del artículo 14 bis.
  • Los acogidos al régimen del artículo 14 ter.
  • Los acogidos al régimen de renta presunta.
  • Los que tributen en base a contabilidad simplificada.

Adicionalmente, el artículo 14 establece que tampoco podrá efectuarse reinversión de utilidades en empresas constituidas en el exterior. Lo anterior, se debe a que la franquicia en cuestión busca favorecer o incentivar la reinversión de utilidades en empresas constituidas en el Chile y sólo en ellas procurar los aportes de capital. Esto queda aún más de manifiesto cuando la norma legal permite la reinversión de dividendos percibidos del exterior, siempre que se efectúe en empresa nacionales.

iii.    Que las rentas retiradas se reinviertan en el plazo de 20 días.

El Servicio de Impuestos Internos señaló que el plazo de 20 días corresponde a días corridos y no hábiles, por lo tanto, los contribuyentes en los términos señalados deberán computar el plazo desde el momento del retiro hasta el momento en que se materialice  la reinversión.

Constancia de este plazo quedará reflejado en las contabilidades de las empresas involucradas, como asimismo, en la documentación particular relacionada con la reinversión correspondiente, tales como cartolas bancarias, comprobantes de depósitos, inscripciones en el conservador de bienes raíces, entre otros.

Finalmente, también quedará el antecedente de la reinversión en la escritura de la modificación social de entidad receptora de las utilidades, debido a que los aportes en sociedades de personas o en la adquisición de acciones de pago se deberá cumplir con esta formalidad, quedando excluidos de este requisitos las reinversiones efectuadas en empresarios individuales.

La escrituración de las reinversiones de utilidades en el caso de las sociedades de personas se incorporó a través de la Ley N° 20.630, cuya instrucciones fueron impartidas por el ente fiscalizador mediante las Circulares N° 13 y 15 de 2014.

iv.    Que la rentas retiradas se reinviertan en aumentos efectivos de capital en empresas individuales o en aportes a una sociedad de personas o adquisiciones de acciones de pago.

La Ley de la Renta restringe las reinversiones principalmente a tres modalidades, aumentos efectivos de capital en empresas individuales, aportes en sociedades de personas y adquisición de acciones de pago en sociedades anónimas. Por lo tanto, quedan fuera del beneficio cualquier reinversión no efectuada en los términos señalados, como por ejemplo las reinversiones que se realicen en sociedades anónimas, pero que no consistan en la adquisición de acciones de pago.

No obstante lo anterior, la norma legal en análisis también incluyen otros tipos de reinversiones, tales como: La reinversión de las utilidades acumuladas en el fondo de utilidades tributables en el caso de la conversión de un empresario individual en sociedad, en la división y fusión de sociedades, o bien, en el caso del mayor valor en la enajenación de derechos sociales.

En el caso particular de la división de sociedades, el fondo de utilidades tributables debe entenderse reinvertido en proporción al patrimonio neto de la sociedad dividida. Por lo tanto, las utilidades acumuladas se asignan a cada una de las sociedades que resultan de la división en la misma proporción que se asignó a cada una de dichas entidades el patrimonio neto. Al respecto, el Servicio de Impuestos Internos señaló4 que el concepto de “Patrimonio Neto” a que se refiere el inciso primero de la letra c) del N° 1 de la Letra A) del artículo 14 de la Ley de la Renta, debe entenderse como el total del activo representado por inversiones efectivas (bienes o derechos) menos el pasivo exigible del contribuyente (deudas u obligaciones), y al no establecer la norma legal que contiene esta expresión en que ámbito debe aplicarse, no cabe otra alternativa que concluir que dicho concepto debe entenderse en el ámbito contable financiero, y no con un alcance tributario, ya que si el legislador hubiera querido que tal expresión se entendiera en este último aspecto lo hubiera contemplado expresamente en la ley, como ocurre con otras disposiciones legales cuando se refieren a conceptos tributarios.

v.    Que los contribuyentes que efectúen las inversiones informen a la sociedad receptora al momento en que ésta perciba la inversión, el monto del aporte que corresponda a las utilidades tributables que no hayan pagado el impuesto global complementario o adicional.

Este requisito es de tipo formal y esencial, porque de no cumplirse los contribuyentes que efectúen las reinversiones de utilidades no podrán gozar del tratamiento tributario previsto, es decir, no podrán postergar la tributación de las rentas retiradas, sino que deberán gravarlas con los impuestos personales.

Para estos efectos los contribuyentes al momento de enterar sus reinversiones, deberán entregar a las empresas receptoras el certificado N° 15 informando la situación tributaria provisoria de las utilidades reinvertidas y de sus créditos por impuesto de primera categoría a que tengan derecho.


1 El nuevo artículo 14 de la Ley de la Renta, vigente a contar del 1° de enero de 2015, grava las cantidades retiradas a cualquier título, sin considera las rentas acumuladas en el fondo de utilidades tributables.
2 Ley sobre Impuesto a la Renta.
3 El artículo 14 bis expresamente establece que el beneficio de la reinversión del artículo 14 letra A), N°1, letra c), también favorece a los contribuyentes que se acojan al régimen simplificado.
4 Entre otros en los oficios Nº 0381, de 03.02.2005, Nº 1737, de 23.04.2003, N° 3980, de 28.10.1999, N° 0922, de 20.03.2002, Nº 0180, de 19.01.2005.

 

Como se señaló anteriormente, si son enajenadas las acciones de pago adquiridas con rentas retiradas para reinversión la ley las considera retiradas por el propietario inversionista. Sin embargo, los propietariosque hayan enajenado las acciones podrán volver a invertir el monto percibido hasta la cantidad que corresponda al valor de adquisición de las acciones, acogiéndose en todo a las normas de reinversión de utilidades respecto de las nuevas inversiones. Para tal efecto, el plazo de veinte días se contará desde la fecha de la enajenación respectiva.