Reporte Tributario Nº24 marzo 2012

En términos generales, la Ley sobre impuestos a la renta (LIR) reconoce, desde el punto de vista de su origen, dos tipos de renta: las que provienen del capital y aquellas que provienen del trabajo, dependiendo del elemento que predomina para su obtención.

Las rentas del capital, como regla general, se gravan con el impuesto de primera categoría y con el impuesto global complementario o adicional, según corresponda, lo que podríamos llamar primer y segundo nivel de tributación, respectivamente. Por lo tanto, la misma renta se grava con dos impuestos que se aplican en oportunidades diferentes.  Es por ello, que la Ley de la Renta en sus artículos 20, 56 Nº 3 y 63, establece que el impuesto de primera categoría tiene la calidad de crédito frente al impuesto global complementario o adicional, lo que se conoce como integración de los impuestos o sistema integrado de tributación.

En consecuencia, el impuesto final que grava a la renta es en definitiva el impuesto global complementario o el impuesto adicional, dependiendo del domicilio o residencia de quien la obtiene.

En el caso de los profesionales independientes, que obtienen rentas del trabajo, les afecta únicamente el impuesto global complementario o el adicional, los cuales se encuentran regulados en los Título III y IV de la Ley de la Renta.

Otra diferencia que existe entre las rentas del capital y del trabajo, es que el impuesto de primera categoría para su aplicación considera tanto las rentas percibidas como las devengadas, en cambio las rentas de los profesionales independiente sólo deben considerarse, para efectos del impuesto global complementario, cuando ellas sean percibidas en virtud de lo dispuesto en el Nº 2 del artículo 43 de la LIR.

Ahora bien, el artículo 42 Nº 2, incluye en su clasificación a las personas que desarrollen ocupaciones lucrativas, entendiendo por tal concepto, la actividad ejercida en forma independiente por personas naturales y en la cual predomina el trabajo personal basado en el conocimiento de una ciencia, arte, oficio o técnica. Asimismo, se incluye a los auxiliares de la administración de justicia por los derechos que, conforme a la ley obtienen del público, a los corredores que sean personas naturales por su trabajo o actuación personal y a las sociedades de profesionales que presten exclusivamente servicios o asesorías profesionales.

Desde el punto de vista previsional, la ley de la renta contiene disposiciones relacionadas con estas materias, como por ejemplo, en los artículos 50, 42 bis, 42 ter y 42 quáter se establecen algunos tratamientos especiales, entre los cuales se encuentran: el reconocimiento como gasto de las cotizaciones previsionales y la rebaja de la base imponible del impuesto global complementario de los ahorros previsionales voluntarios, entre otros.

Sumado a lo anterior, existe una nueva disposición legal que entró en vigencia a contar del 01 de enero del presente año, que establece la obligatoriedad de pagar cotizaciones previsionales, de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, y de salud sobre los honorarios y las participaciones en sociedades de profesionales, según las modificaciones introducidas por la Ley Nº 20.255 de 2008, al DL N° 3500 de 1980.

El propósito del presente reporte tributario es efectuar un resumen sobre la tributación que afecta a estas rentas y sus principales franquicias, teniendo presente la cercanía del proceso de operación renta del año tributario 2012, como asimismo revisar y difundir las nuevas obligaciones previsionales impuestas a los contribuyentes de conformidad a la Ley 20.255, que influirán en la operación renta del año tributario 2013.


Reporte Tributario preparado por
Centro de Estudios Tributarios
de la Universidad de Chile (CET UChile)


 

La ley de la renta contiene diversas disposiciones destinadas a fomentar el pago de cotizaciones previsionales, para ello ofrece franquicias tributarias de diversa índole. Por ejemplo, el inciso segundo del artículo 50 permite la deducción como gasto de las imposiciones previsionales de cargo del contribuyente, que en forma independiente se haya acogido a un régimen previsional.

i.    Ahorros previsionales voluntarios

El inciso tercero del artículo 50 permite la deducción de la base imponible de estos contribuyentes de aquellas cantidades señaladas en el artículo 42 bis. Es decir, además podrán efectuar depósitos de ahorro previsional voluntario y cotizaciones voluntarias, donde se excluyen los ahorros previsionales colectivos, porque éstos últimos sólo pueden beneficiar a los trabajadores dependientes.

La deducción a la base imponible debe realizarse anualmente en la declaración anual de impuestos a la renta, lo que acarreará como beneficio un menor pago del impuesto global complementario, incluso su exención si la rebaja disminuye la base imponible a los tramos exentos de este tributo. En consecuencia, el pago de estas cantidades podría provocar algunos de los siguientes tres escenarios:

  1. Menor pago del impuesto global complementario, pero con diferencia de impuesto a pagar, porque el tributo reducido aún supera las retenciones y pagos provisionales mensuales.
  2. Menor pago del impuesto global complementario, pero sin diferencia a pagar, porque el tributo reducido resultó ser inferior a las retenciones y pagos provisionales mensuales, resultando un remanente a favor del contribuyente.
  3. Exención del impuesto global complementario, no existiendo impuesto determinado, resultando un remanente a favor del contribuyente por el total de las retenciones y pagos provisionales mensuales.


Es importante hacer presente que los profesionales independientes para tener derecho al beneficio tributario (rebaja a la base imponible), además deben realizar el pago de cotizaciones obligatorias, debido a que la propia ley establece que la rebaja no podrá exceder de las cotizaciones obligatorias pagadas multiplicadas por el factor 8,33. Esta obligación muchas veces es desconocida por los contribuyentes y sólo se enteran de ella cuando su declaración de impuesto es impugnada por la administración tributaria (SII), que en su rol fiscalizador solicita al contribuyente pruebe su derecho al beneficio tributario.

El objetivo de esta franquicia es que estos pagos sean destinados a anticipar o mejorar las pensiones de jubilación. Por lo tanto, si esto no ocurre y el contribuyente retira estas cantidades, deberá cumplir con el pago de un impuesto único, cuya tasa se determinará considerando, principalmente, el monto del retiro y el impuesto global complementario que afecte al contribuyente en el ejercicio del retiro.

Por su parte las entidades (AFP, Bancos, Instituciones financieras, entre otros) que han recibido los ahorros previsionales, efectuarán una retención sobre el monto del retiro realizado por el contribuyente, cuya tasa es del 15%, la que deberá ser informada al SII a través de la declaración jurada 1899.

ii.    Excedentes de libre disposición

Relacionado con los ahorros previsionales mensuales señalados precedentemente, se encuentran los excedentes de libre disposición, los cuales se definen de la siguiente manera:

“El Excedente de Libre Disposición son Fondos remanentes en la cuenta de capitalización individual, luego de efectuado el cálculo del monto necesario para la obtención de pensión y descontado del saldo acumulado, el cual, como su nombre lo indica, queda a disposición del afiliado para los usos que éste estime conveniente, si es que así lo desea”. (Fuente: Superintendencia de pensiones).

Los excedentes de libre disposición (ELD) gozan de la exención establecida en el artículo 42 ter de la LIR, norma que establece que estas cantidades podrán ser retiradas libres de impuestos hasta por un máximo anual equivalente a 200 UTM con tope de 1200 UTM, o bien un monto máximo de 800 UTM durante un año. Sin embargo, si estos excedentes están constituidos por cotizaciones voluntarias o depósitos de ahorro voluntario, para gozar del beneficio tributario deben haber sido efectuados con a lo menos cuarenta y ocho meses de anticipación a la determinación de dicho excedente.

i.    Requisitos y clasificación de las rentas

También se clasifican en la segunda categoría del artículo 42 Nº 2 de la LIR, las rentas obtenidas por las sociedades de profesionales que se dediquen exclusivamente a prestar servicios o asesorías profesionales, por intermedio de sus socios. Asimismo, estas sociedades pueden contratar los servicios de otros profesionales de la misma especialidad o de otras que sean afines o complementarias.

Entre los requisitos para que una sociedad sea clasificada de profesional se pueden mencionar los siguientes:

  • Se debe tratar de una sociedad de personas donde todos sus socios sean profesionales.
  • El objeto exclusivo debe ser la prestación de servicios o asesorías profesionales.
  • La sociedad puede estar formada por otras sociedades, pero estas últimas deben ser de profesionales.
  • Todos los socios deben tener la aptitud o el título que los habilita para el ejercicio del servicio al que están dedicados.


ii.    Determinación de las rentas y pagos provisionales

Las rentas que obtienen estas sociedades deben ser determinadas en base a contabilidad completa, donde se considerarán los ingresos brutos efectivamente percibidos en retribución de sus servicios prestados, menos los gastos pagados, los cuales que se rigen por el artículo 31 de la LIR, tal como ocurre con los profesionales independientes.

Para efectos de computar los ingresos y deducir los gastos en la determinación de la base imponible, ambos conceptos deben ser actualizados conforme a la variación del IPC desde su percepción o desembolso, según corresponda, al término del ejercicio.

Al igual que los profesionales independientes, las sociedades de profesionales se encuentran sometidas a las normas de retención del artículo 74 Nº 2 con tasa provisional del 10% o la obligación de efectuar pagos provisionales mensuales con la misma tasa en virtud del artículo 84 letra b) de la LIR, dependiendo de las características del pagador de la renta en los términos anteriormente explicados.


iii.    Obligación de presentar una declaración de impuestos

Las sociedades de profesionales se encuentran obligadas a presentar una declaración anual de impuestos, sin embargo, ellas no tienen ninguna obligación tributaria que cumplir, por cuanto las rentas que obtienen sólo se encuentran afectas al impuesto global complementario. Por lo tanto, la declaración de impuestos tiene por objetivo sólo determinar e informar la base imponible del impuesto global complementario que los socios deberán cumplir en sus declaraciones de impuestos personales, en la proporción que les correspondan en las utilidades, según el respectivo contrato social.

De esta manera, al encontrarse las sociedades sin obligación tributaria, todas las retenciones y pagos provisionales mensuales generan un remanente a favor de la sociedad, el cual tiene derecho a devolución. Sin embargo, es común encontrar a las sociedades informando la puesta a disposición de estos valores en beneficios de sus socios, lo cual se materializa a través de la declaración jurada F-1837.

iv.    Opción de tributar acogidas a las normas de primera categoría

Finalmente, las sociedades de profesionales tienen una opción tributaria, que les entrega la ley en el inciso tercero del artículo 42 Nº 2, que consiste en declarar sus rentas de acuerdo con las normas de la primera categoría, sujetándose a sus disposiciones para todos los efectos de la Ley de la Renta. Lo que debe tenerse presente al momento de analizar esta opción es que ella es irreversible. No obstante lo anterior, cada vez más sociedades de este tipo ejercen la opción, más aún, muchas de ellas derechamente inician sus actividades como contribuyente del impuesto de primera categoría, por las ventajas en la postergación de la tributación del impuesto global complementario que ofrece el registro FUT.

Los artículos 86 al 90 de la Ley 20.255 de 2008 (Reforma previsional) introdujeron una serie de modificaciones al DL 3500 de 1980, entre las que destacan las modificaciones a los artículos 89 al 92 y la incorporación de los nuevos artículos 92A al 92I del referido Decreto Ley. Además el párrafo cuarto de las disposiciones transitorias, contenidas en el Título VIII de la Ley 20.255, establece algunas disposiciones sobre la obligación de cotizar de los trabajadores independientes.

El conjunto de modificaciones incorporadas establecieron la obligatoriedad a los trabajadores independientes de afiliarse al Sistema de Pensiones del DL 3500/1980. Para dichos efectos deberá considerarse como renta imponible anual el 80% del conjunto de rentas brutas gravadas del artículo 42 N° 2 de la LIR, obtenidas por el afiliado en el año anterior a la declaración de impuestos. Esto incluye la emisión de boletas de honorarios, recepción de boletas de prestación de servicios de terceros y la participación en sociedades de profesionales. La renta no podrá ser inferior a un ingreso mínimo mensual, ni superior a lo que arroje la multiplicación de 12 (meses del año) por el tope de la remuneración imponible (67,4 UF. AC. 2012).

Además estas personas deben cotizar un 7% destinado a financiar prestaciones de salud o a una cotización superior si así lo deciden.

Como contrapartida a esta obligación los trabajadores independientes tendrán derecho al Sistema de Pensiones y a las prestaciones de salud establecidas en el DFL N° 1 de 2006, del Ministerio de Salud, en el que entre otras materias se crea el Fondo Nacional de Salud.

Anualmente, el Servicio de Impuesto internos (SII) verificará el monto efectivo que debió pagar el afiliado independiente por concepto de cotizaciones, para posteriormente informar a la Tesorería General de la República y las AFPs.

Las cotizaciones de pensión, accidentes del trabajo y enfermedades profesionales y salud del trabajador independiente se pagarán de acuerdo al siguiente orden:

  1. Con cotizaciones obligatorias en el caso que además fuere trabajador dependiente.
  2. Con pagos provisionales de las cotizaciones de pensión.
  3. Con cargo a las cantidades retenidas o pagadas en conformidad a lo establecido en los artículos 84, 88 y 89 de la LIR, con preeminencia a otro cobro, imputación o pago de cualquier naturaleza. Es decir, cantidades por concepto de PPM obligatorios, PPM voluntarios y retenciones sobre honorarios establecidas en el artículo 74 N° 1 de la LIR.
  4. Pago directo del afiliado del saldo que pueda resultar.

Por su parte, para los efectos de los PPM y retenciones, se establece que el Servicio de Impuestos Internos será el encargado de informar a la Tesorería General de la República las cotizaciones que el trabajador independiente adeuda, para que ésta institución entere con cargo a estos PPM y retenciones las referidas cantidades.

i.    Disposiciones transitorias

Como se señaló precedentemente, la Ley N° 20.255 de 2008, contiene algunas normas de carácter transitorias, que establecen una gradualidad en la aplicación de la obligación de cotizar sobre los honorarios y participaciones en sociedades de profesionales. Esta gradualidad se puede resumir en el siguiente cuadro:

La última columna señala los períodos en los cuales los contribuyentes pueden renunciar a la obligación de pagar cotizaciones, debiendo manifestarse esta decisión año a año, asumiendo la obligación a contar del año 2015, de lo contrario las cotizaciones deben pagarse en forma obligatoria. Para estos efectos, conforme a información proporcionada por SII a través de página institucional, esta opción podrá ser ejercida en dicha página, desde junio de 2012 a abril del 2013.

ii.    Contribuyentes eximidos de cotizar

No obstante las disposiciones legales antes mencionadas, se establecieron liberaciones de la obligación de cotizar a aquellos trabajadores independientes que se encuentren en alguno de las siguientes situaciones:

  • Los trabajadores independientes afiliados a alguna de las instituciones de previsión del régimen antiguo administradas por el INP o DIPRECA o CAPREDENA. (Art. 92 I DL 3500/1980)
  • Aquellos trabajadores que tengan 55 años o más, en el caso de los hombres, o 50 años o más, en el caso de las mujeres, al 01.01.2012 (Art. Vigésimo noveno del Título VIII, Ley 20.255/2008)
  • Independientes que hayan obtenido una renta anual inferior al ingreso mínimo mensual vigente a diciembre. (Art. 90 DL 3500/1980).
  • Trabajadores independientes que obtengan además remuneraciones como trabajador dependiente con las cuales cubra el límite máximo imponible mensual.
  • Afiliados independientes mayores de sesenta y cinco años de edad en el caso de los hombres, o mayor de sesenta en el caso de las mujeres.
  • Los acogidos a una pensión de vejez, vejez anticipada o invalidez total del Sistema de Pensiones regulado por el D.L. N° 3.500.

iii.    Beneficios previsionales

Con la aplicación de las nuevas disposiciones previsionales, los profesionales independientes obtendrán, entre otros, los siguientes beneficios:

  • Con sus cotizaciones al fondo de pensiones podrán acumular en su cuenta individual ahorros para financiar su futura pensión.
  • Podrán optar a una pensión de vejez, de invalidez y sus beneficiarios a una pensión de sobrevivencia.
  • Derecho a una Cuota Mortuoria de 15 UF, para gastos funerarios del afiliado.
  • Cobertura del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS).
  • En caso de fallecimiento, se generan pensiones para los beneficiarios del trabajador afiliado.
  • Los trabajadores independientes serán beneficiarios del Sistema Único de Prestaciones Familiares del DFL N° 150, de 1981, del Ministerio del trabajo y Previsión Social.
  • Podrán afiliarse a una Caja de Compensación de Asignación Familiar.

 

Dada la cercanía de la operación renta año tributario 2012, se presenta a continuación un pequeño ejemplo sobre un profesional independiente que ha efectuado ahorros previsionales voluntarios y ha recibido un excedente de libre disposición.

 

 

Antecedentes:

 

Solución:

 

 

Comentarios:

Los pagos provisionales puestos a disposición por la sociedad de profesionales deben informarse mediante la declaración jurada F-1837, no debiendo su monto exceder los impuestos adeudados por el socio.