Reporte Tributario Nº32 Noviembre 2012

Sin perjuicio que el monto del retiro presunto corresponde a una presunción de derecho establecida en la ley, el propio legislador instaura la posibilidad de realizar una rebaja a dicho valor. Esto ocurrirá cuando quien se favorece del bien paga por su uso, por ejemplo, el socio que paga un arriendo a la empresa por utilizar un bien raíz. En tal caso, dichos arriendos deberán rebajarse del monto del retiro presunto, siendo la base imponible sólo la parte no cubierta por el arriendo, en caso que exista. Para dichos fines, la deducción se efectuará debidamente actualizada en la variación de índice de precios al consumidor existente entre el último día del mes anterior al pago de la renta a la empresa y el último día del mes anterior al término del ejercicio correspondiente.

Ahora bien, puede ocurrir que el monto de los arriendos iguale o supere al retiro presunto, circunstancia que no extingue el hecho gravado, sino que sólo su base imponible. Además, se debe tener presente que para la empresa la percepción de estos arriendos constituyen ingresos brutos por los cuales deberá cumplir con el impuesto de Primer Categoría, salvo que éstas rentas gocen de un beneficio tributario, como por ejemplo, inmuebles acogidos al DFL 2 de 1959.

Si los propietarios de las empresas resultan no poseer domicilio ni residencia en Chile, en los términos del artículo 8° N° 8 del Código Tributario y artículo 59 del Código Civil, deberán gravar sus retiros presuntos y gastos rechazados con el impuesto Adicional.

Los retiros presuntos y los gastos rechazados, en el caso de socios de sociedades de personas, frente al impuesto Adicional deben clasificarse como rentas del inciso primero del artículo 60, aplicándose las normas de retención que ordena el artículo 74 N° 4, ambas disposiciones de la Ley de la Renta.

El artículo 74 N° 4, establece una tasa de retención provisoria del 20% sobre las partidas del artículo 21, que de conformidad a los artículos 65 N°4, 69 y 79, debe pagarse a través del formulario 22 de misma sociedad, a diferencia de las demás retenciones que, por regla general, se pagan mediante el formulario 50.

Finalmente, es importante recordar que las retenciones realizadas deben ser informadas al Servicio de Impuesto Internos, mediante la declaración jurada 1850 y el retiro presunto a través de la declaración jurada 1886.

Estimados Lectores,

En esta trigésimo segunda edición del Reporte Tributario, Nº32 Noviembre/2012, continuamos con el análisis de diferentes temas que se han visto modificados como consecuencia de la reciente publicación de la Ley Nº20.630 sobre Reforma Tributaria. En esta oportunidad, se hace referencia a la modificación de los Retiros Presuntos, norma de control que se incorpora en nuestra legislación mediante Ley N°19.398 del año 1995, se interpreta administrativamente mediante Circular Nº37 del mismo año y se modifica primeramente a través de la Ley N°19.578 de 1998.

Luego de la reciente publicación de la Ley Nº20.630 sobre Reforma Tributaria, se observa que los retiros presuntos mantienen los mismos elementos para la configuración del hecho gravado, así como también la misma presunción de derecho para la determinación de su base imponible. No obstante lo anterior, se innova mediante el aumento de la carga tributaria y a través del cambio de sujeto pasivo en la aplicación de la sanción relativa a la norma de control.

En cuanto al aumento de la carga tributaria se puede destacar el incremento del impuesto Global Complementario o Adicional,  la improcedencia de la deducción del retiro presunto del registro FUT y la ampliación de las normas de relación. Por otra parte, en lo que respecta al cambio del sujeto pasivo en la aplicación de la norma, destacan la nueva tributación del uso habitual de los bienes destinados al esparcimiento del personal, regulación del uso simultáneo de bienes efectuado por más de un socio o accionista y la modificación de las normas de retención del impuesto adicional.

El Centro de Estudios Tributarios (CET UChile), continuará mensualmente desarrollando temas de índole tributaria, para lo cual los invitamos a visitar www.cetuchile.cl donde podrán encontrar publicaciones sobre diversos estudios tributarios, seminarios, apariciones en prensa de nuestros colaboradores e integrantes, análisis de jurisprudencia, historial de reportes tributarios, tesis para la obtención del grado de Magíster en Tributación de la Universidad de Chile, entre otras temáticas.

Invitamos a todos los lectores a interiorizarse detalladamente de las labores y actividades que desarrolla el Centro de Estudios Tributarios (CET UChile), a través del archivo adjunto denominado Tributación en la FEN (Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile).

Saludos cordiales,

Profesor Javier Jaque López
Director Ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios
CET UChile

Tributación
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Como se ha señalado anteriormente, los retiros presuntos, como también los gastos rechazados, constituyen una renta que beneficia a los propietarios, por lo tanto, estas partidas, en su calidad de incremento de patrimonio, deberán ser declaradas anualmente en una declaración jurada, más conocida como formulario 22, conforme al artículo 65 N° 4 de la Ley de la Renta.

En esta declaración anual los contribuyentes del impuesto Adicional deberán gravar con este tributo tales partidas con tasa 35%, dándose como rebaja el crédito por impuesto de primera categoría, cuando corresponda, y las retenciones de impuesto Adicional que se hayan efectuado en los términos señalados anteriormente.

Nuestro actual sistema de tributación sobre la base de retiros efectivos, que se encuentra vigente a contar del 01 de enero de 1984, en el cual la imposición de los propietarios de las empresas se encuentra postergada mientras las utilidades se mantengan en estas últimas, puede incentivar que algunos contribuyentes realicen desembolsos encubiertos o bien, elaboren figuras que les reporten un beneficio sin la necesidad de materializar un retiro efectivo.

Los retiros presuntos, como los llama el Servicio de Impuestos Internos, representan retiros encubiertos que benefician a los dueños de las empresas. Esta figura busca sancionar a aquellos contribuyentes que adquieran, a través de sus empresas, bienes que en definitiva no serán utilizados en el giro de la misma, sino que estarán destinados para el uso personal de los primeros, evitando así materializar un retiro efectivo y en consecuencia su tributación.

Como se aprecia, el uso de los bienes de la empresa representa un incremento de patrimonio para quienes se benefician, pues disfrutan de un bien por el cual no existe contraprestación alguna.