Reporte Tributario Nº36 Abril 2013

Según lo expuesto en los puntos anteriores, tanto los socios como accionistas no residentes, luego de la reforma tributaria, deberán presentar una declaración anual de impuesto a la renta, donde declararán los gastos rechazados que les son atribuibles. Esta declaración consistirá en gravar sus gastos rechazados atribuibles con tasa 45%, y rebajar de dicho gravamen, la retención que efectuó la sociedad, con tasa 35%. Se recuerda, que luego de la modificación realizada al artículo 21 los gastos rechazados no tienen crédito por Impuesto de Primera Categoría, dado que no se gravaron con este tributo.

A continuación se expone un ejemplo que pretende esclarecer aun más lo señalado precedentemente.

 

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Estimados Lectores,

En esta trigésimo sexta edición del Reporte Tributario, Nº36 Abril/2013, aprovecho la oportunidad de decir hasta pronto. Han sido cuatro años de desarrollo permanente en el conocimiento impositivo. Como Director Ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios he trabajado persistentemente con el ánimo de difundir el conocimiento impositivo emprendiendo estudios sobre la materia desde diversas perspectivas.

Debido a proyectos profesionales impostergables en el ámbito privado, he decidido suspender mi participación como Director Ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios. No obstante lo anterior, continuaré ligado a la Universidad como Director Académico del Magíster en Tributación, así como en todo lo necesario para apoyar la excelencia de esta casa de estudios en materias tributarias.

Agradezco el apoyo brindado, las felicitaciones recogidas, los comentarios que nos permitieron seguir mejorando y todo el cariño recibido durante estos casi cuatro años de Dirección.

El Impuesto Adicional se encuentra establecido en la Ley sobre Impuesto a la Renta, contemplando una norma de resguardo fiscal, consistente en un sistema de retención total o parcial del impuesto.
La Ley N.° 20.630, que Perfecciona la Legislación Tributaria y Financia la Reforma Educacional,  del 27.09.2012, incorporó una serie de modificaciones que afectan, entre otras materias, a los contribuyentes del Impuesto Adicional y a los pagadores de las rentas afectas al referido tributo, principalmente al sistema de retenciones establecido en el artículo 74 N°4 de la LIR.

En base a lo señalado precedentemente, y considerando la importancia de esta materia para los contribuyentes, a través del presente reporte, el Centro de Estudios Tributarios en su constante labor de dar a conocer a nuestros lectores las nuevas modificaciones incorporadas en la Ley sobre Impuesto a la Renta, aborda las modificaciones pertinentes a las retenciones de Impuesto Adicional, que afectan a las rentas empresariales gravadas con este tributo. Además, se incorporarán ejemplos prácticos comparativos con la antigua norma existente antes de la reforma, con el objeto de facilitar su comprensión.

El Centro de Estudios Tributarios (CET UChile), continuará mensualmente desarrollando temas de índole tributaria, para lo cual los invitamos a visitar www.cetuchile.cl donde podrán encontrar publicaciones sobre diversos estudios tributarios, seminarios, apariciones en prensa de nuestros colaboradores e integrantes, análisis de jurisprudencia, historial de reportes tributarios, tesis para la obtención del grado de Magíster en Tributación de la Universidad de Chile, entre otras temáticas.
Invitamos a todos los lectores a interiorizarse detalladamente de las labores y actividades que desarrolla el Centro de Estudios Tributarios (CET UChile), a través del archivo adjunto denominado Tributación en la FEN (Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile).

 

Saludos cordiales,

Profesor Javier Jaque López
Director Ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios
CET UChile

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A continuación se presenta un ejemplo práctico, a través del cual, se realiza una comparación entre la forma de determinar las retenciones y restituciones, antes y después de la entrega en vigencia de la Ley N.° 20.630 de 2012. Para efectos del ejemplo, se han utilizado los mismos antecedentes propuestos en el ejemplo anterior, referido a la retención de los retiros en sociedades de personas, sólo con la diferencia que el retiro ha sido remplazado por un dividendo de $28.000.000.

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 Comentarios:

La diferencia determinada entre el cálculo de ambas restituciones, corresponde a la tasa del impuesto Adicional aplicada sobre el incremento por Impuesto de Primera Categoría que formó parte de la base imponible al momento de determinar la retención, pero que antes de reforma, no se ajustaba en el cálculo de restitución. ($3.430.000 x 35% x 1,030 = $1.236.515).

Luego de reforma, no se está restituyendo un crédito indebido por otorgarse un mayor crédito al momento de la retención, sino que se de acuerdo el nuevo artículo 74 N.° 4, inciso 5°, la sociedad anónima debe enterar al Fisco el menor Impuesto adicional que fue retenido al momento de la remesa.

 

La ley sobre impuesto a la Renta establece algunas situaciones donde el agente retenedor no se encuentra obligado a realizar retenciones de Impuesto Adicional. Esto ocurre por ejemplo, cuando los retiros afectos a Impuesto Adicional, son reinvertidos en los términos de la letra c), del número 1, de la letra A), de artículo 14. Sin embargo, en este caso, no se trata de una liberación de la obligación, sino más bien, una alternativa que proporciona la ley a las empresas, para que ellas decidan si realizan o no la retención, dado que existe la posibilidad, que una vez realizado el retiro, no se materialice en la práctica la reinversión de utilidades. En tal caso, será la sociedad la responsable del entero de la retención en arcas fiscales, dentro de los primeros 12 días del mes siguiente a aquel en que venza el plazo 20 días a que se refiere el artículo 14.

La opción de retener o no el Impuesto Adicional, señalada en el párrafo anterior, ya existía antes de la entrada en vigencia de la Ley N° 20.630 de 2012. No obstante, esta norma innovó al establecer que podrá no efectuarse retención si se acredita, en la forma que establezca el Servicio mediante resolución, que se remesan cantidades que correspondan a ingresos no constitutivos de renta o rentas exentas del impuesto en análisis.

Los gastos rechazados1  a que se refiere el artículo 21 de la LIR., también constituyen rentas que deben ser gravadas con el Impuesto Adicional, y en consecuencia, se encuentran sometidas a las normas de retención a que se refiere el artículo 74 N.° 4 del texto legal antes mencionado. Como se ha señalado anteriormente, al artículo 74 N.° 4, fue modificado por la Ley N.° 20.630 de 2012, al igual que el artículo 21. Por lo tanto, a continuación revisaremos como operaban las normas de retención antes de la modificación referida, para posteriormente, compararlas con las nuevas disposiciones, actualmente vigente.

Con anterioridad a la Ley N.° 20.630, los gastos rechazados que correspondían a un accionista no residente, debían afectarse con el Impuesto Único del inciso tercero del artículo 21, con tasa 35%, de cargo de la sociedad anónima que incurría en dicho gasto. Por su parte, los gastos rechazados que correspondían a un socio no residente, debían afectarse con el Impuesto Adicional mediante su agregado a la base imponible de este tributo, tal como lo establece el artículo 62 de la LIR.

Las normas de retención, naturalmente sólo aplicaban ante la existen del Impuesto Adicional, mediante una retención con tasa del 20% sobre el desembolso. Esta retención, la sociedad de personas debía declararla y pagarla a través de su propia declaración de impuestos, en los términos del artículo 79 de la LIR. Además, las sociedades debían presentar la declaración jurada 1893 y 1850 para efectos de informar a la administración tributaria; los gastos rechazados y las retenciones asociadas, correspondiente que sus propietarios.

Los socios, por su parte, presentan su declaración anual de impuestos, incorporando en la base imponible de su Impuesto Adicional los gastos rechazados, para gravarlos con una tasa del 35%, rebajando posteriormente, las retenciones de Impuesto Adicional que habían enterado en arcas fiscales las sociedades de personas.


1 El reporte tributario del mes de marzo de 2013, trató el tema de los gastos rechazados frente a la reforma tributaria.