José Yañez, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario Estrategia.

En entrevista con ESTRATEGIA, el académico de la Universidad de Chile señaló, de todos modos, que “indudablemente subir los impuestos no es gratis”, y que esto sólo se justificaría si deriva en beneficios que superen los costos asociados.

  ¿Existen elementos en el programa de Michelle Bachelet que puedan amenazar el crecimiento económico?

Depende de si se hace un buen uso de los recursos que lleguen a través de la reforma tributaria. Indudablemente subir los impuestos no es gratis. Para que eso sea realmente estable y conveniente hay que asegurarse que produzca beneficios por montos superiores a los costos que están introduciendo a la economía.

El foco en la educación, ¿apuntaría a ello?

No queda claro hacia dónde irían los recursos. Si fueran a educación pre básica, básica y media, sería bastante positivo para la sociedad. Los grandes problemas que tenemos en la educación están en los niveles más básicos. Eso va a permitir que las cosas mejoren para la educación superior.

El economista de Econsult, Gonzalo Sanhueza, sostiene que este programa no altera la estructura de instituciones económicas de nuestro país. ¿Qué opina usted?

Tiendo a coincidir con él, porque no veo que se anuncien cambios en instituciones fundamentales como Hacienda, Dipres, Banco Central. Quizás hace falta más detalle, si se va a tocar o no la libre competencia, donde hay problemas y se han detectado dificultades. El tema de la ley de quiebras también, no sé si va a salir. Ahora, es cierto, los programas tampoco tienen que hilar tan fino.

¿Pero se apunta, en alguna medida, a remecer el esquema económico?

No veo que la economía de mercado esté amenazada por ningún lado. La propuesta de Bachelet pone mucho énfasis en el asunto de la equidad, es ahí donde están los planteamientos más importantes; una reforma tributaria para tener más recursos para gasto social, educación, salud. No creo que se vayan a trastocar las cosas de una manera terrible, seguimos asignando los recursos a través del mercado, y el Estado, en esta visión, implica una mayor participación en las imperfecciones que tiene el mercado y particularmente en una función que no cumple, que es la distributiva.

En lo particular, ¿cómo ve la intención de derogar el DL 600?

Si bien hay que estudiarlo antes de tomar la decisión, acá también está en juego algo frente a lo cual nos estamos mal acostumbrando; que todo funcione si hay incentivos, transferencias, regalos por parte del gobierno o rebaja de impuestos. Estos se justificaban plenamente en una sociedad con dificultades, como cuando estos instrumentos se crearon. Teníamos una tasa de ahorro bajísima. Tiendo a calificar al país como confiable, sólido, estable, con un sistema democrático que ha ido recuperando todas las libertades, muy bien calificados en las evaluaciones financieras. Tenemos un sector público con una de las tasas de deuda más bajas del mundo, somos acreedores netos. Las condiciones han cambiado mucho respecto a aquel momento.

¿Qué espera para nuestra economía en 2014?

Posiblemente el crecimiento va a ser semejante al de este año. Entre 4% y 4,5%, más cargado al centro. El efecto China era lo que nos hacía aparecer muy bien y muy distintos hasta fechas recientes.

Las cifras de este Gobierno, ¿tuvieron más que ver con un efecto rebote o con un mérito propio?

Hay de todo un poco. Obviamente le tocó un buen precio del cobre, pero también hay medidas internas. La facilidad para crear empresas es bien importante, la capacitación de los trabajadores. Hemos tenido una recuperación que incluso asombra fuera de Chile. El terremoto y el maremoto fueron fuertes y se ha logrado levantar y recuperar buena parte de todo lo que se perdió y en algunos lugares la reconstrucción es casi total. Indudablemente eso es producto de las decisiones de este gobierno.


Volver