Javier Jaque L., Director Académico Magíster En Tributación, Director Ejecutivo Centro de Estudios Tributarios, Universidad de Chile.02/09/2010 Diario La Nación.

En Chile, el sistema tributario es bastante complejo. Se considera único en el mundo porque establece desde el año 1984 un sistema donde, por una parte, las empresas pagan un impuesto que se conoce como Impuesto de Primera Categoría, y las personas pagan el Impuesto Global Complementario o Adicional, cuando retiran el dinero de la empresa.

El Impuesto de Primera Categoría es un impuesto que grava los incrementos de capital, las empresas de alguna manera generan renta o incrementan su patrimonio, a través de la utilización del capital. Las personas que desarrollan actividades intelectuales, por otra parte, pagan otro tipo de impuestos. En el caso de las personas que tienen un trabajo remunerado y que es dependiente, están afectas a un Impuesto Único de Segunda Categoría. Existe adicionalmente el Impuesto Global Complementario, entendiéndolo como aquel que además del retiro del dinero de la empresa, engloba una cantidad amplia de rentas que las personas pudieran tener, ya sea, intereses por algún depósito pequeño en el banco, ya sea una boleta de honorario por trabajos personales como trabajador independiente, entre otros.

También existen otros impuestos, como Impuestos Específicos, Impuestos Territoriales, Impuesto al Valor Agregado, entre otros.

¿Cuál es la importancia que tiene el Impuesto a la Renta en el Emprendimiento?

Si nos referimos a la Primera Categoría, no está de más aclarar que entendemos por éste a un impuesto proporcional que en la actualidad es una tasa fija de un 17 por ciento, el cual pudiera frenar la actividad empresarial, porque a cada uno le significa un 17 por ciento menos de dinero para invertir, pues lo va a tener el Fisco. Por otra parte, el impuesto que afecta a un trabajador dependiente es un impuesto progresivo, de forma que mientras más se gana, más se paga. En este sentido, se podría llegar a pagar hasta un 40 por ciento, por lo cual ahí se pudiera presentar un desincentivo económico. Desincentivo que cuando se tiene una renta alta, la que puede pertenecer a un profesional altamente calificado, que puede elegir entre el ocio y el trabajo, puede generar que se detenga o deteriore el emprendimiento.

De esta manera, se presenta entonces una cierta inequidad, pues las personas que pueden efectuar planificación tributaria, o apoyarse con un experto en planificación tributaria, son generalmente aquellas personas de altos ingresos. Si bien el sistema tributario está pensado para que los que tienen más, paguen más, se comporta de manera bastante inequitativa, pues en términos relativos, las personas que tienen menos, terminan pagando más - que las personas que tienen más. Ello, teniendo en cuenta de que en nuestro ordenamiento jurídico, la planificación tributaria es entendida como un procedimiento legal.

Javier Jaque L.
Director Académico Magíster En Tributación
Director Ejecutivo Centro de Estudios Tributarios
Facultad de Economía y Negocios,
Universidad de Chile


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