José Yañez, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario Estrategia

El economista de la Universidad de Chile, José Yáñez, aseguró que el Presupuesto ayudaría a mesurar el impacto del alza del desempleo, aunque advirtió que es importante ver cómo se ajusta el sector privado a las medidas para comenzar a ver un repunte.

¿Qué destacaría del proyecto del Ley de Presupuestos presentado para el 2015?

Llama la atención la tasa de crecimiento del gasto que superó todas las estimaciones que habían en cuanto a su máximo. Una política contracíclica puede ayudar transitoriamente a mejorar el clima poco grato de una desaceleración. La gente comienza a perder el empleo, entonces, con este Presupuesto, por lo menos para el 2015, se están poniendo recursos para poder crear una cantidad importante de empleos que ayudarían, transitoriamente, a solucionar ese problema.

¿Cómo ve la repartición de recursos entre las distintas partidas?

Me parece que era lo de esperar, atendiendo a las características políticas de este Gobierno. Está muy centralizado en la parte del gasto social, fundamentalmente educación, salud y protección social, y por otro lado, un aumento bien importante en la parte de inversión, que es precisamente la parte del gasto que estaría más relacionada con la generación de puestos de trabajo. Parte del gasto en salud y educación también está relacionado con la construcción de hospitales o jardines infantiles, por ejemplo, que obviamente ayudan en ese sentido.

¿Coincide con la estimación de crecimiento que hace el Presupuesto?

Se ha dicho que el 3,6% va en línea de lo que plantea el Banco Central, aunque hay sectores que señalan que será menor y hay una probabilidad importante de que pueda pasar. Todo dependerá de si en el conjunto de las medidas que se están aplicando el sector privado se va adecuando bien a la situación y empieza a repuntar.

¿Qué opina que se incluyan los dineros de la reforma tributaria?

Ese es un tema que hay que pedirle a la autoridad más aclaración, porque ahora se dice que la reforma no era solamente para educación, sino que también va a hacer cambios en salud y en protección social. Es indudable que en este sentido muchos sectores se pregunten para qué se van a destinar estos recursos. De todas maneras hay un aumento importante en educación, aunque me atrevería a decir que la mayoría se destina a infraestructura, por tanto, me sigue preocupando el tema de la calidad en la educación, ya que en las medidas esto no queda tan claro. Dado que la reforma educacional tendrá para un tiempo más, puede ser justificable que los recursos de la reforma tributaria, el próximo año, se utilicen en salud que, personalmente, me parece un tema mucho más urgente y apremiante que la educación.

¿Y en la medida que los ingresos por la reforma tributaria vayan aumentando?

En 2015 no se recaudará el total de lo estimado para la reforma tributaria. Para 2016 crecerá de forma más sustantiva, por tanto, ahí sí que hay que cuidar que los recursos se destinen a la reforma de la educación y no a otra cosa. Lo del Presupuesto contracíclico lo entendería como algo muy transitorio. De hecho, la Presidenta anunció que iría reduciendo el impulso fiscal a través del tiempo. Ahí hay que estar muy atentos.

¿Es factible la ejecución del 100% del gasto, como se plantea para este año y los que vienen?

En rigor es lo que debería ser, es la idea básica que hay detrás de una Ley de Presupuestos. Eso sí, a uno debiera preocuparle la calidad de ese gasto. Hay que ver las evaluaciones que se hacen de una serie de programas que se han ido creando a través del tiempo, para ver si realmente se están consiguiendo los objetivos que se plantearon en el origen para justificarlos. También preocupa el tema que gastar no es tan fácil como uno cree, porque hay que cumplir con varios requisitos en el sector público, particularmente en lo que es gasto en obra pública. Hay que hacer una serie de contratos, de convenios y hay que mirar todos los problemas que puedan surgir. El gasto se puede ir aplazando en ese sentido. Hay que ponerse inmediatamente en campaña para ir resolviendo la parte más "administrativa" de la ejecución, de manera que el gasto se pueda realizar a principios del próximo año. Ahí es cuando será más que necesario el gasto fiscal.


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