Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile,La Segunda

El otro efecto de la Reforma Tributaria Contadores y auditoras, sobrepasadas de pega, Profesionales piden eliminar algunos trámites para cumplir con lo mínimo que exige el SII.

El diagnóstico es crudo: los contadores no dan abasto para enfrentar la reforma tributaria que empujó la administración Bachelet. Y no sólo porque los plazos se vinieron encima, sino porque el acopio de información que demanda el Servicio de Impuestos Internos, en algunos casos se ha hecho prácticamente imposible de cumplir.

"Hay desinformación e incertidumbre", reconoce el director del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad de Chile, Gonzalo Polanco, y según el propio Colegio de Contadores, la situación se ha vuelto tan compleja que el mercado de las asesorías tributarias está en medio de una profunda transformación.

El trabajo se ha duplicado y hasta triplicado, admite el presidente del gremio, Alejandro Vera. Las tarifas se han elevado hasta en 40%, admiten en el mercado. ¿Cuánto por el debut del nuevo sistema y cuánto por las complejidades que regirán para siempre? Imposible definirlo aún, dicen los expertos. Pero el consenso es que el nuevo sistema tributario es engorroso.

Este es el escenario: contadores mayores ya jubilados trabajando o asociados a profesionales jóvenes; oficinas obligadas a reducir o a vender carteras de clientes para enfrentar la mayor carga de trabajo, surgimiento de nuevas empresas (ver entrevista página 25); y escasez de expertos.

"La reforma nos ha complicado. Para ofrecer un buen servicio, tienes que volver a estudiar y eso demanda mucho tiempo. Yo estoy disminuyendo mi cartera. De 100 clientes, me estoy quedando con 80 y voy a tener que seguir reduciendo", cuenta Roberto Gahona, contador independiente que lleva 35 años en el mercado.

Las complejidades

El caso de Gahona se repite entre los más de 4.300 socios que tiene el Colegio de Contadores. "Es muy difícil traspasar los nuevos costos a los clientes, por eso los cambios", dice Vera.

"La asesoría tributaria hoy implica dominar la normativa anterior al 2015, porque existen derechos adquiridos; la que rige para el 2015 y 2016, y la que regirá a partir del 2017. Se ha complejizado", admite el socio del área legal y tributaria de PwC Chile, Rodrigo Winter.

El propio colegio solicitó en mayo pasado al director del SII, Fernando Barraza, que elimine al menos la declaración 1925, para las empresas que se acogen al 14 ter., que tiene que ver con la reconstrucción de la historia del Fondo de Utilidades Tributables (FUT) de cada empresa, pues a juicio de los contadores es casi imposible de cumplir por la escasa información que existe de años anteriores y, que con la reforma a la reforma, no se hace necesaria.

El SII accedió solo a extender el plazo, desde el 30 de junio al 31 de agosto próximo. De aquí a fin de año, además, las sociedades tienen que informar a la autoridad qué régimen van a seguir: si renta atribuida o parcialmente integrado.

"Una preocupación importante es el número de registros y controles que las empresas deben llevar, ya no sólo con el FUT, sino por los dos sistemas. Su confección es altamente compleja y requiere tiempo de entender, procesar, madurar y consolidar el conocimiento necesario", sentencia el socio líder de Global Compliance & Reporting de EY, Carlos Muñoz.

Escasez

Según Roberto Gahona, conseguir hoy un buen profesional con un sueldo de poco más de $1 millón es tarea imposible. "Yo al menos no he encontrado", asegura.

La mayoría de los profesionales calificados han sido absorbidos por las grandes auditoras, las que han debido elevar entre 30% y 40% los salarios de sus profesionales para evitar fugas a la competencia o directamente a los clientes.

"La escasez de buenos profesionales se está dando en las consultoras que atienden a la Pyme. Las capacitaciones no son baratas. Hay gratuitas, pero no dan abasto. Esto genera un problema adicional, que es de equidad frente a las asesorías", dice el experto Gonzalo Polanco.

Lo reconoce también Rodrigo Winter de Pwc: "Las Pymes son las que resultan más afectadas pues no siempre cuentan con asesoría que les permita estar informadas de los cambios que vienen".

Otro factor que pesa en esta nueva cultura tributaria es que la demanda cambió no sólo por parte de los fiscalizadores, sino por las mismas empresas que exigen mayor estándar de asesorías, no quieren errores en sus declaraciones. "Hay una preocupación por tratar de pagar menos, pero nadie quiere salir para atrás en la fiscalización de las autoridades", advierte Vera.


Falta capacitación
Peligro de rechazo o error


El consenso entre los expertos es que ha faltado difusión y capacitación. Y no es que no se haya hecho nada. El propio Ministerio de Hacienda ha propiciado seminarios y capacitaciones gratuitas. La Universidad de Chile ha duplicado la matrícula para diplomados en el tema, algo similar ha ocurrido en la Católica, donde incluso auditoras han realizado diplomados cerrados para sus profesionales. Sólo el Colegio de Contadores ha capacitado a unos 18 mil profesionales este año. El punto es que sigue siendo insuficiente y "si no se aumentan las capacitaciones disponibles, probablemente el sistema va a comenzar con una cantidad de rechazos y errores considerable", anticipa el experto Gonzalo Polanco

 


Volver