Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, El Pulso

La normativa establece que sólo las compañías que tengan como socios a personas naturales pueden estar en el sistema de renta atribuida, que tiene más beneficios, lo que provocaría que algunos contribuyentes busquen modificar la malla societaria para optar por ello.

La Reforma Tributaria va avanzando según sus plazos, y a pesar del proyecto de simplificación, los grandes cambios no modificaron su entrada en vigencia.

Las empresas tienen hasta el 31 de diciembre de este año para elegir a qué sistema tributario van a optar, pero esta decisión no la pueden tomar todos, pues la modificación de la reforma de este año estableció que en el sistema de renta atribuida estarán sólo las empresas que tengan como socios a personas naturales. Esta modalidad de tributación tiene un 25% de impuesto de Primera Categoría, y créditos sobre impuestos personales (Global Complementario) de 100%.

Por el otro lado, el sistema semi integrado quedó definido para aquellos que tienen como socios a personas jurídicas. En este régimen el impuesto de Primera Categoría es de 27% con un crédito sobre Global Complementario, de 65%.

Como este sistema es más costoso, los expertos anticipan que diversas empresas que tengan como socios personas jurídicas, comenzarán a analizar sus estructuras societarias, planteándose seriamente cambiarlas para poder entrar el régimen de renta atribuida.

Pero esta operación generaría un problema. Dado el reciente historial de los contribuyentes chilenos que han estado aplazando las decisiones hasta el final de los plazos, se prevé que los organismos encargados de realizar los trámites de cambios societarios se vean sobrepasados en diciembre.

Así lo plantea al menos el socio de BDO Tax & Legal, Rodrigo Benítez, quien ya el año pasado se anticipó a la cantidad de dinero que recaudaría el Fisco por la llamada Repatriación de Capitales y acertó en los montos.

Para Benítez, la saturación en esta oportunidad sería porque “es posible que se demoren en tomar la decisión, o que no tengan conocimiento los contribuyentes de cómo tienen que ajustarse y ello puede atrasar el proceso”.

El abogado también aclara los pasos a seguir: “se debe realizar una escritura pública de modificación de una sociedad; luego, el extracto de esa escritura se debe inscribir en el Conservador de Comercio; y finalmente publicar en el Diario Oficial”.

Por su parte, Soledad Recabarren, socia de Recabarren & Asociados, manifiesta que “de alguna manera la gente está ahora viendo qué hace para tener lo mejor de los dos sistemas, porque por un lado les encantaría tener el semi integrado porque no tributa por lo que no retira; pero también quieren acceder a la tasa del 25%. Entonces recién ahora los empresarios se están preocupando de ver qué pueden hacer para tener todo, y eso implica en muchos casos cambiar socios o crear nuevas sociedades para poder aprovechar los beneficios de ambos sistemas, y efectivamente eso va a quedar para última hora”.

Por su parte, Gonzalo Polanco, director del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad de Chile (CET), coincide en que este trámite se dejará para última hora “es un fenómeno cultural en Chile”, y agrega que “antiguamente las mallas eran bien complejas, había una sociedad anónima, sobre esa sociedad anónima, arriba, había otra sociedad, y normalmente terminaba en una sociedad de responsabilidad limitada o una empresa individual de responsabilidad limitada, ahora todo eso se está simplificando bastante”.

Pero ante esta preocupación, Recabarren hace un llamado de calma y explica que la mayor parte de los extractos de escrituras se ingresan electrónicamente al Diario Oficial y al Conservador, por lo que “dado el nivel de tecnología que tienen estos organismos, no debiera ser un problema por el lado de ellos. Normalmente uno le dice a los clientes que esta decisión se debe tomar un mes o un mes y medio antes del plazo final”.

Quien tiene una mirada distinta, es Christian Aste, abogado de AVL, quien sostiene que “creo que muchos querrían hacer un cambio pero están imposibilitados técnicamente. En la práctica hay mucha gente que tiene utilidad acumulada en el FUT (Fondo de Utilidades Tributables), por lo tanto el patrimonio que se da es más alto que el costo. Entonces cualquier traspaso de derechos o cambios (porque cambiar significa desprenderse de la participación) produce un problema, porque si hay utilidad acumulada en el FUT, el patrimonio es mayor que el costo y eso significa pagar impuestos por esa diferencia, y nadie va a querer pagar impuesto por eso. Además está el tema de a quién le vende, el que compra debe justificar que tiene flujos para comprar, y si no lo hace puede el SII le puede objetar la compra como simulada, porque ya está vigente la norma antielusión. No es fácil adecuar la estructura para acogerse a la renta atribuida”.

También recuerda que “la circular de impuestos se dictó en julio, pero la empresa tiene que acogerse de junio a diciembre. A junio nadie se acogió porque tenían que esperar cuáles eran las formalidades. Hay que evaluar con calma entre un régimen y otro, porque hay que mantenerse 5 años en la elección que se haga”.


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