José Yañez, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, La tercera

Agencia clasificadora señaló que el prolongado bajo crecimiento ha afectado las proyecciones para el balance fiscal del gobierno.

El deterioro que han mostrado las cuentas fiscales en los últimos años han inquietado a las agencias de calificación, con dos de las tres mayores firmas del rubro recortando la perspectiva de Chile en las últimas semanas. Un mes y medio después de que la agencia Fitch Ratings rebajara la perspectiva local desde ‘estable’ a ‘negativa’, su símil S&P Global Rating hizo lo propio ayer, argumentando la amenaza que representan los elevados déficit fiscales para el perfil financiero del país.

En un informe, la clasificadora advierte sobre “el riesgo de que un prolongado bajo crecimiento económico pudiese traducirse en mayores déficit fiscales a lo que proyectamos actualmente, llevando a continuos aumentos elevados en la deuda gubernamental”.

Cabe destacar que la perspectiva negativa implica que, si bien por ahora se mantiene la clasificación de riesgo a largo plazo del país en AA-, existe una probabilidad de al menos un tercio, de reducir la clasificación este año o el próximo.

Joydeep Mukherji, director gerente de S&P, enfatizó que pueden modificar el rating en cualquier momento, aunque para los soberanos con grado de inversión -como Chile- generalmente el período de perspectiva hace referencia a un horizonte de entre 6 y 24 meses.

Condiciones para actuar

La clasificadora detalló que podría recortar la calificación de Chile bajo las siguientes condiciones: si el gobierno fracasa en contener las brechas fiscales, resultando en mayores subidas anuales en la deuda que lo anticipado para los próximos tres años; potenciales shocks externos negativos o un resbalón fiscal podrían generar un déficit de cuenta corriente más grande, lo que provocaría un deterioro en los ratios de liquidez externa; pasos inesperados que debiliten el compromiso de las políticas fiscal y monetaria basadas en reglas podrían disminuir la confianza de los inversionistas y contribuir a una erosión del perfil financiero, así como dañar la liquidez externa.

Por el contrario, S&P podría retomar la perspectiva a ‘estable’ si el Ejecutivo es capaz de mantener su plan de consolidación fiscal y al mismo alentar la confianza empresarial para estimular el crecimiento.

Previsible

Lejos de manifestar asombro por el anuncio de la agencia internacional, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés aseguró que “esta noticia no nos toma por sorpresa”, reconociendo que ésta responde a que “la desaceleración del crecimiento ha impactado en el déficit fiscal y, por ende, en los niveles de deuda del gobierno”.

De todas formas, recordó que “Chile sigue teniendo el mejor rating de crédito de la región”, y que “al igual que Fitch, la agencia reconoce la conducción fiscal responsable y valora el proceso de consolidación que hemos impulsado”.

Visión que comparten los analistas locales, quienes ya habían advertido una alta probabilidad de una corrección en este sentido. Hermann González, miembro del Consejo Fiscal Asesor del ministerio de Hacienda y economista de BBVA Research, señaló que “nos queda la agencia Moody’s, que es probable que siga en la misma dirección”, agregando que “el paso siguiente a estas alturas es que vamos a tener un cambio de rating”.

Remarcó que la baja del grado de inversión “es algo que no ha ocurrido jamás en la historia de Chile como país de emisión de deuda, y podría ocurrir este año”.
En tanto, el economista de la U. de Chile y también miembro del Consejo Asesor, José Yáñez, adelantó que “en un contexto de elecciones presidenciales y con las catástrofes que vemos, se hace difícil pensar que se podrá lograr un mejor panorama fiscal”. Advirtió además que “ante estos deterioros, las clasificadoras hacen lo que tienen que hacer, que es plantear la posibilidad de un cambio en la evaluación del riesgo país”.

Por su parte, el economista y socio de Rojas&Asociados, Patricio Rojas, manifestó que “lo que más preocupa es que no se observa ninguna política o acción para poder retomar el crecimiento en lo inmediato”, y criticó que “el gasto público se mantiene en una trayectoria parecida a la que teníamos hace un tiempo atrás, con un crecimiento más cercano al 2%”.


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