Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario El Mercurio

"Podemos ver una diversidad de servicios que a raíz de la reforma tributaria se han comenzado a ofrecer en el mercado: desde softwares especiales para registrar las operaciones, hasta un equipo de asesores que permite, en alguna medida, desentenderse de la operatoria del día a día en materia tributaria".

Este año 2017 comenzó la entrada en vigencia definitiva de los regímenes optativos -renta atribuida y parcialmente integrado- consagrados en la Ley de la Reforma Tributaria. A partir de enero, en consecuencia, los contribuyentes debieron dejar de trabajar en el antiguo FUT y comenzaron a manejar los nuevos registros establecidos por la ley de la renta modificada.

Si bien estos nuevos registros tienen una lógica similar a lo que se conocía antes del 31 de diciembre de 2016, hay muchos aspectos en los que los profesionales del área deben tener especial cautela, ya que esta lógica debe ser entendida en el contexto del funcionamiento de regímenes que eran hasta ahora desconocidos.

Así, por ejemplo, si bien los registros que contempla el régimen de renta atribuida (llamados RAP - DDAN - REX y SAC), son bastantes parecidos a los que existían antes (llamados FUT - FUF - FUNT), pueden tener una importante diferencia: el RAP, por ejemplo, no será un registro de utilidades pendientes de tributación, sino de aquellas que ya han sido "atribuidas" a los propietarios de las empresas y, por lo tanto, tienen su tributación cumplida.

SUGERENCIAS

Dado este contexto, es razonable que surja la pregunta acerca de cómo enfrentar de mejor manera el desafío de ponerse al día con la reforma. Un primer consejo, es conservar la calma: la declaración de renta del año tributario 2017 se hace con la información del año comercial 2016, y recién el siguiente año, esto es, el año tributario 2018, necesitaremos declarar en nuestra renta en base a la información contenida en los registros que se llevaron a los nuevos estándares. Conservar la calma, sin embargo, no significa esperar de brazos cruzados, ya que el tiempo avanza rápidamente y capacitar a sus equipos de trabajo toma tiempo.

Un segundo consejo es decidir qué nivel de especialización requiere su actualización: si usted es un asesor tributario, debe "ponerse a tono" con profundidad lo antes posible; si por el contrario, usted es el dueño de una empresa pequeña y la tributación es solo una de tantas materias en las que se debe involucrar, la mejor opción es delegar esta tarea a terceras personas que estén debidamente preparados para enfrentarla.

Bajo este escenario, podemos ver una diversidad de servicios que a raíz de la reforma tributaria se han comenzado a ofrecer en el mercado: desde softwares especiales para registrar las operaciones, hasta un equipo de asesores que permite, en alguna medida, desentenderse de la operatoria del día a día en materia tributaria.

No existe una solución única que sea aplicable a todas las empresas. Una adecuada combinación entre la calidad y los precios razonables será un primer filtro para decidir. También es importante considerar, antes de tomar la decisión de qué tipo de externalización es la adecuada, qué grado de involucramiento van a tener los propietarios de las empresas o las unidades relevantes en el tema impositivo, ya que tener un equipo interno dedicado al cumplimiento y planificación tributaria es un escenario completamente diferente al que se podría vivir si es que esas funciones son completamente externalizadas.

La sugerencia acá es que los propietarios de la empresa no se desentiendan completamente del manejo tributario. Con el alza vista del impuesto de primera categoría y con los nuevos regímenes que comenzaron a funcionar, hoy más que nunca las decisiones que tomen las empresas pueden generar profundos impactos en los bolsillos de los socios, accionistas o empresarios.

Así por ejemplo, la correcta determinación de la renta líquida imponible en una empresa sujeta al régimen de renta atribuida tendrá efectos en el mismo año en el global complementario del propietario; la determinación del capital propio tributario de una empresa sujeta a un régimen parcialmente integrado, que hasta hace unos años era un elemento poco considerado para la tributación fiscal, ahora es clave dada la forma en que determinan sus utilidades tributables.

AÑO TRIBUTARIO

Algunas personas me han preguntado qué sentido tiene dedicar tiempo a interiorizarse en la reforma si es probable que un futuro gobierno la cambie. Frente a este pensamiento, cabe señalar, en primer lugar, que es en este momento una verdadera apuesta cuyo resultado no se conoce; lo concreto al día de hoy es que existe una reforma y que está puesta en marcha.

Aun cuando en el futuro se introdujeran cambios, estos no serían posibles antes del año 2018, por lo que a esta altura es claro que al menos un año tributario deberá ser cumplido con la actual normativa. Bien vale la pena, entonces, pensar en buscar una adecuada asesoría para asegurarse de cumplir adecuadamente la normativa tributaria.


Volver