Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Revista Valora

El Ahorro Previsional Voluntario (APV) es un instrumento financiero que permite a las personas, trabajadores dependientes e independientes, ahorrar para incrementar el monto de su jubilación.

El APV se ha ido popularizando cada vez más en los últimos años, especialmente por la desconfianza surgida en torno a las AFP, las bajas tasas de reemplazo y la posibilidad de ahorrar impuestos con tu APV.
Lo primero: Asesorarse

El APV fue creado en 2002 y dispuso de beneficios tributarios para incentivar el ahorro e inversión de los trabajadores, permitiéndoles aumentar sus fondos antes de jubilarse.

La subgerente de Gestión Patrimonial de la consultora Alfredo Cruz y Cía, Kattia Vázquez, señaló que lo primero que debemos tener en cuenta son las razones por las que queremos abrir una cuenta y establecer en qué monto queremos aumentar la pensión.

Con esos datos y nuestra renta, podremos definir el perfil de riesgo y la modalidad tributaria más conveniente para invertir.

Es conveniente señalar que los cotizantes pueden sacar parte de la remuneración cuando están activos o retirarlo cuando se jubilen, opción más conveniente ya que estará con una tasa de impuesto global complementario mucho más baja.

La experta resaltó también que escoger la institución y tipo de instrumento financiero es de suma importancia, pero no siempre resulta fácil, ya que se deben manejar conceptos técnicos que no todos poseen.

Por eso, en muchos casos, antes de elegir en qué APV estar se debe pensar en contratar una asesoría especializada.

Consideraciones finales

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Como explicó el autor de “Pensiones a la chilena”, Andrés Solimano, el APV es útil pero desigual, ya que la gente con rentas medias-altas es la única que puede generar excedentes para ponerlos allí.

Asimismo, y tal como publicamos en reportajes anteriores, sólo 1 de cada 10 chilenos ahorra adicionalmente para su jubilación a través de un APV.

A este problema se debe añadir también el bajo aporte que se produce en edades jóvenes, como recordó el Director del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad de Chile, Gonzalo Polanco, “contribuir desde edades más tempranas generará un mayor impacto en nuestra jubilación; nos preocupan nuestras pensiones cuando estamos relativamente cerca de la edad del retiro, y ya es tarde para hacer cambios significativos”.

En definitiva, es importante que los chilenos comiencen a preocuparse por recibir una educación provisional, para poder optimizar el ahorro, la inversión y aumentar sus pensiones. Planificar el futuro no debería ser relegado a un segundo plano o dejado para los “adultos mayores”, ya que, antes de darnos cuenta, esos pasaremos a ser nosotros.


Volver