José Yáñez Henríquez, Director Centro de Estudios Tributarios Facultad de Economía y Negocios, El Pulso

"El economista no cree que la actual reforma tributaria del gobierno calme los ánimos, con los recursos hacia Educación."

"Además, plantea que mientras no se tenga bien definido que el impuesto a los combustibles es regulador, no es partidiario del Sipco."

Más llamadas de las que esperaba ha recibido el economista de la Universidad de Chile, José Yáñez, tras la publicación de la propuesta de reforma tributaria del CEP-Cieplan, que se basó, en parte, en sus estudios al respecto. “Me llegan muchas peticiones de colegas que quieren ver mi paper, pero a veces no doy abasto. Se nota que había gente preocupada del tema”, afirma el experto, quien basa sus argumentos en la necesidad de tener un sistema tributario parejo, sin ninguna erosión (excepciones, exenciones) y especificando cuáles son los  impuestos para recaudar y los que están dirigidos para regular.


¿Por qué es tan importante eliminar las erosiones del actual sistema?
Porque cuando uno comienza a meter erosiones, que se refiere a todos los descuentos que se hacen en materia de impuestos, ya sean exenciones, excepciones , etc., suele ser muy poco justo y equitativo. Entonces, eso hace que no se cumplan dos conceptos vitales: la equidad horizontal, y vertical, que en definitiva tiene relación con que 2 personas que ganan lo mismo, paguen lo mismo.  

¿El modelo actual tiene muchas erosiones?
Muchísimas, y el impuesto a la renta rompe todos los récords.

Se ha criticado  la rebaja de los impuestos a las personas, al llegar sólo al 20% de la población...
Efectivamente es así, el 80% restante está exento. Yo no habría tomado esa medida. Sí comparto el alza a 20% en el impuesto de las empresas y esa recaudación mayor que tendría el Fisco, en vez de traspasársela a los privados, la habría llevado a transferencias a la gente que paga tasas de renta más bajas, que son los más vulnerables.

Ud. plantea firmemente la necesidad de clarificar y definir  los impuestos regulatorios y los recaudadores ¿por qué?
Justamente es una de las ideas principales, porque los impuestos no pueden ser usados para cumplir dos propósitos diferentes, como el de recaudación, donde entra el IVA y la Renta; y el de regulación, cobrando por las externalidades negativas que producen. Hoy los impuestos regulatorios se ocupan básicamente para recaudar.

¿Al gobierno le ha dado miedo reducir los impuestos para no dejar de percibir esos montos?
Es que ahí es donde hay que separar lo político de lo técnico.

¿Cree que en la reforma del gobierno ha costado mucho separar ambas posturas?
Sí, en muchos puntos. El problema es que se puede mirar con los distintos ojos de las áreas del conocimiento, pero al final la realidad es una sola.

COMBUSTIBLES


Su propuesta plantea un impuesto a los combustibles mayor al actual ¿Cómo explicar eso a los consumidores?
Los problemas de congestión y contaminación son muchos en las ciudades importantes. Por ello, hay que cobrar por la contaminación porque por donde se ande, está emitiendo dióxido de carbono. Además, se tiene que cobrar por todas las obras viales en las que no se paga peaje, que son la mayoría.
Pero hay sectores rurales que no tienen esos problemas... (contaminación, congestión)
Efectivamente, pero si se eximen algunos, se abren más posibilidades a la evasión. Y si se diferencia, la gente irá a echar bencina a ese lugar. En todo caso, hasta los caminos de tierra cuestan al Estado.

El gobierno envió una ley paralela a la reforma tributaria, modificando el Sipco. ¿Le parece una buena medida seguir mejorando estos sistemas?
Mientras no tengamos bien definido el impuesto a los combustibles como un impuesto regulador, no soy partidario de tener ese mecanismo. Si el impuesto que nosotros planteamos, que es un ‘poquito’ mayor al actual, estuviera considerado, ahí podría tener sentido. Pero siempre y cuando ya estemos cobrando lo que corresponde por los daños y costos que le generan a la sociedad.  

A su juicio ¿Por qué se insiste en perfeccionar el Sipco?
Lo que pasa es que se confunden los objetivos, para los cuales uno quiere usar los impuestos. El mecanismo, obviamente, que no está pensado en el contexto de regular, sino que para recaudar. Quizás políticamente podría tener hasta justificación, pero no soy experto en esa materia.

También ha generado muchas discusión la baja del arancel a 0% ¿Cuál es su postura?
El argumento más importante para justificar esta medida es que si bien en el papel tenemos un 6%, con todos los acuerdos suscritos el arancel efectivo es de un 1%, entonces el efecto es muy marginal, ya  íbamos hacia allá de igual forma. Además, efectivamente se pueden negociar otras cosas.

¿Cómo califica la actual tasa de evasión cifrada en 20% según el gobierno?
Para ser honesto no es mala, porque es más alta en otros países. Pero indudablemente puede ser mejor.

El director del SII dijo que cada vez sería más difícil bajarla...
Efectivamente cada vez cuesta más, pero de todas formas hay que pensar que hemos tenido tasas más bajas en el pasado. En algún minuto se llegó a 8%. Hoy está dentro de un buen rango, pero se puede bajar más por una cuestión de equidad.

¿Cómo cree que será la recepción del gobierno respecto a la propuesta?  
Hay que destacar que tenemos algunas coincidencias con el gobierno, pero también con otras que vienen de otro lado. No creo que vaya a influir mucho para estos cambios, pero sí tiene que venir una discusión tributaria mucho más grande para la elección presidencial, porque no se van a calmar los ánimos con estos recursos que se pondrán en educación. Sabemos que hay un potencial cambio en la salud donde también es necesaria mayor calidad. Pero no le dimos mucha relevancia a cuánto se recauda con nuestra propuesta.

Así y todo, igual su diseño recauda más que lo que se necesitaba para educación...¿Era necesaria una reforma?
Es probable que no fuese necesaria, de hecho, componentes del mismo gobierno lo han dicho, que no era necesaria.

¿Lo han llamado mucho a raíz de sus planteamientos?
Nosotros partimos hace 2 años  con la propuesta, pero de repente surgió esto y tuvimos que apurarnos. Me han llamado mucho más de  lo que imaginaba, y me llegan muchas peticiones que a veces no doy abasto responder. La idea era que se viera más independiente del gobierno, ya que nuestras propuestas son de largo plazo y no de coyuntura.


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