José Yáñez Henríquez, Director Centro Estudios Tributarios, Universidad de Chile.10/05/2010.Diario Estrategia.

En la literatura técnica se reclama por el uso confuso de estos dos conceptos: evasión versus elusión.

La evasión tributaria se define como el uso de medios ilegales para reducir el pago de impuestos que le correspondería pagar a un contribuyente. El contribuyente evasor actúa de mala fe, en forma ilícita, incurriendo en dolo para pagar menos impuesto que lo que realmente le corresponde. Para ello engaña a las autoridades tributarias declarando menos ingreso o menos ventas que las verdaderamente realizadas, usa facturas falsas, altera su contabilidad, exagera las deducciones, falsea sus exportaciones para solicitar devolución de impuestos, etc. La evasión hace que el Fisco recaude menos ingresos tributarios que los debidos a la situación actual de los contribuyentes y la sociedad, induce a que se eleve la carga tributaria para los contribuyentes honestos. Por lo tanto, la evasión es un atentado claro y directo a la equidad del sistema tributario. Es decir, la evasión inhibe que cada contribuyente pague lo que realmente le corresponde. Es un deber del Estado combatir la evasión tributaria, para lo cual puede usar políticas de castigo (por ejemplo: multas, intereses, requisición de especies, cierre del negocio, prisión, devolución de lo defraudado, sanciones sociales, como la exposición pública de los agentes sorprendidos en esta actividad, etc.) y políticas de fiscalización (por ejemplos: revisión de documentos, de la contabilidad, revisiones y comprobación de lo declarado, inspección del negocio, etc.).

La elusión tributaria se define como la utilización de medios legales para reducir la cantidad de impuesto a pagar. Es decir, el contribuyente hace uso de las normas que están dentro de la ley para conseguir este propósito. En la práctica la autoridad tributaria crea la posibilidad de disminuir el pago de impuesto como un medio para incentivar otros objetivos económicos, como por ejemplo, el ahorro y la inversión. Para ello crea mecanismos como: depreciación acelerada, franquicias, deducciones, exenciones, excepciones, declaración en base presunta, diferir el pago de impuestos, incentivos regionales, etc. Los contribuyentes con una adecuada planificación tributaria pueden disminuir legalmente la cantidad de impuesto a pagar.

A pesar de que estos procedimientos son legales, igual constituyen un atentado contra la equidad. Por ello estos mecanismos deben ser permanentemente evaluados respecto de la conveniencia de su existencia. Sin embargo, también existe una elusión no deseada que corresponde a arreglos artificiales que son generalmente diseñados para manipular o explotar los “vacíos” que presentan las leyes tributarias, para alcanzar resultados que entran en conflicto o atentan contra la intención de quien hizo la ley. Esto proviene del hecho que los textos legales no quedan bien redactados, abriendo espacio para una interpretación antojadiza de las normas. Esto suele ocurrir cuando los textos legales no son simples, sino más bien complejos, largos y engorrosos.

Para resolver el reclamo se propone usar: fraude tributario por evasión tributaria, y distinguir entre elusión permitida y elusión no permitida. La primera es la que la autoridad impulsa a realizar, mientras la segunda es la elusión no deseada.

José Yáñez Henríquez
Director Centro Estudios Tributarios
Facultad Economía y Negocios
Universidad de Chile


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