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Javier Jaque, Director Ejecutivo Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario Estrategia

 El problema real es que los impuestos pagados por las empresas no se asignen a sus verdaderos propietarios.

En estos tiempos donde es recurrente escuchar que el modelo de las AFP ha fracasado y que es imperioso recurrir a una Reforma del Sistema de Pensiones en Chile –surgiendo ideas como la creación de una AFP Estatal o incluso la instauración de un modelo tripartito de pago de cotizaciones con el objeto de mejorar las bajas pensiones, y donde incluso se afirma que el 60% de los primeros cotizantes jubilará con pensiones cercanas a los $150 mil– resulta necesario recordar una antigua deuda fiscal con los cotizantes.

El sistema de pensiones chileno se basa en el ahorro y la capitalización individual. Los trabajadores cotizan un porcentaje de sus rentas para que éstas sean administradas por sociedades anónimas especializadas (AFP) las cuales tienen como misión invertir, por cuenta del cotizante, en acciones de empresas nacionales y extranjeras.

Dada la estructura de nuestro sistema impositivo, FUT, y que los fondos son administrados por terceros independientes a los ahorrantes, los individuos sujetos al ahorro obligatorio pierden el derecho a utilizar el impuesto pagado por las empresas contra sus impuestos personales.

Si se considera que el monto promedio de jubilación en Chile es una cifra exenta de impuestos, debe resurgir la discusión relativa a la hipótesis de que mientras más personas jubilen en el actual sistema, más impuestos sujetos a una potencial devolución quedan liberados en favor del fisco.

Frente al argumento de la autoridad indicando que la norma legal no permite la utilización del mencionado impuesto (crédito) por parte de los cotizantes y que aunque la legislación lo permitiese no habría forma de determinar el monto exacto del crédito correspondiente a cada individuo, es necesario recordar que las leyes pueden ser modificadas y que la forma de asignación del referido crédito no es el problema, el problema real es que: los impuestos pagados por las empresas no se asignen a sus verdaderos propietarios.


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