Reporte Tributario Nº38 Junio 2013

En términos generales, la fijación de precios es determinada por el mercado a través de la oferta y la demanda del respectivo bien. Por lo tanto, es común que los precios sean fijados libremente por la parte vendedora y compradora respectivamente. Sin embargo, la Ley, para efectos de prevenir que las partes fijen precios diferentes a los de mercado, entrega facultades al Servicio para ajustar las distorsiones a través de la tasación contenida en el artículo 64 del Código Tributario1 .

Ahora bien, el inciso 5°, del N.° 8, del artículo 17 de la LIR, consagra esta facultad para efectos de regular las rentas contenidas en este mismo artículo, particularmente aquellas que se benefician de algún régimen preferencial, como son los ingresos no constitutivos de renta. Dicha facultad está establecida en los siguientes términos:

"El Servicio de Impuestos Internos podrá aplicar lo dispuesto en el artículo 64 del Código Tributario, cuando el valor de la enajenación de un bien raíz o de otros bienes o valores, que se transfieran a un contribuyente obligado a llevar contabilidad completa, sea notoriamente superior al valor comercial de los inmuebles de características y ubicación similares en la localidad respectiva, o de los corrientes en plaza considerando las circunstancias en que se realiza la operación. La diferencia entre el valor de la enajenación y el que se determine en virtud de esta disposición estará sujeta a la tributación establecida en el inciso primero, literal ii), del artículo 21. La tasación y giro que se efectúen con motivo de la aplicación del citado artículo 64 del Código Tributario, podrá reclamarse en la forma y plazos que esta disposición señala y de acuerdo con los procedimientos que se indica."

Como se observa, para que el Servicio pueda aplicar sus facultades de tasación, la operación debe efectuarse cumpliendo copulativamente los siguientes requisitos:

1.    Que exista enajenación.
2.    Que sea realizada a un contribuyente obligado a llevar contabilidad completa.
3.    Que el valor de enajenación sea notoriamente superior al valor comercial de los inmuebles de características y ubicación similares en la localidad respectiva, o de los corrientes en plaza considerando las circunstancias en que se realiza la operación.

 


 1 Oficio N.° 1395, de 23.05.1995.

Estimados Lectores,

En esta trigésimo octava edición del Reporte Tributario, Nº38 Junio/2013, continuaremos con la revisión de aquellas modificaciones introducidas a la Ley de Impuesto a la Renta, como consecuencia de la publicación de la Ley N.° 20.630, a través de su artículo 1°, N.° 5, letras b) y c),la que introdujo modificaciones al artículo 17 N.° 8, letra b) y letra i) de la mencionada Ley, estableciendo restricciones o nuevos requisitos que los contribuyentes deberán cumplir, para que el mayor valor en la enajenación de bienes raíces, derechos o cuotas respecto de ellos, pueda calificar como un ingreso no constitutivo de renta.

Además, la referida modificación vino a regular la figura tributaria de la división de sociedades, que muchos contribuyentes utilizaban como una receta para que una empresa que tributaba en renta efectiva determinada según contabilidad completa obtuviera el beneficio tributario del ingreso no renta en la enajenación de bienes raíces, derechos o cuotas sobre ellos, efectuada a través de una sociedad que nace en renta presunta.

El Centro de Estudios Tributarios (CET UChile), continuará mensualmente desarrollando temas de índole tributaria, para lo cual los invitamos a visitar www.cetuchile.cl donde podrán encontrar publicaciones sobre diversos estudios tributarios, seminarios, apariciones en prensa de nuestros colaboradores e integrantes, análisis de jurisprudencia, historial de reportes tributarios, tesis para la obtención del grado de Magíster en Tributación de la Universidad de Chile, entre otras temáticas.

Invitamos a todos los lectores a interiorizarse detalladamente de las labores y actividades que desarrolla el Centro de Estudios Tributarios (CET UChile), a través del archivo adjunto denominado Tributación en la FEN (Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile).

 

Saludos cordiales,

Profesor José Yáñez Henríquez
Director Académico del Centro de Estudios Tributarios
CET Universidad de Chile.

Tributación
en la FEN
descargar

 

Otro requisito para que el mayor valor en la enajenación de bienes raíces constituya un ingreso no constitutivo de renta, es que el correspondiente bien “no forme parte del activo de empresas”. En esta materia, el Servicio se pronunció1  señalando que esta expresión se entenderá cuando se trate de empresas que llevan contabilidad formal y el bien que se enajena está formando parte de algún activo contable del contribuyente. Además, señaló que el término “activo contable” no se refiere al caso de la sociedad que tributa conforme a régimen de renta presunta2 .


Por lo tanto, no se entenderá que un bien raíz forma parte del activo de la empresa, cuando el contribuyente enajenante se encuentre tributando según renta presunta, o bien, cuando el contribuyente tribute en base a un contrato, como es el caso de las rentas del artículo 20 N.° 1, letra c) de la LIR3 .

Sin perjuicio de lo anterior, la Ley N.° 20.630, no innovó en este concepto, pero lo vino a precisar al modificar el artículo 17 N.° 8, letra b) y letra i) al establecer en la parte pertinente lo siguiente:

“excepto aquellos que formen parte del activo de empresas que declaren cualquier clase de rentas efectivas de la primera categoría sobre la base de un balance general según contabilidad completa.”

 


1 Oficio N.° 522, de 13.02.1998, Oficio N.° 5221, de 14.10.2003.
2 Oficio N.° 639, de 06.03.1998.
3 Oficio N.° 1751, de 05.08.1997.

Esta restricción nace debido a que en la práctica era común que los contribuyentes que deseaban enajenar un bien raíz, para no tributar por el mayor valor, dividieran sus empresas para aislar el activo en una nueva sociedad, para luego esta última, que la hacían tributar en renta presunta, proceda a enajenar el bien raíz, cumpliendo de este modo con los requisitos que establecía la ley, vale decir, una enajenación de un bien raíz que no forma parte del activo de una empresa. Al respecto, existía jurisprudencia1  que los contribuyentes utilizaban para respaldar estas operaciones y así garantizar el beneficio tributario.

Ahora bien, la modificación introducida a la letra b) y letra i), del N.° 8, del artículo 17, consistió en excluir del beneficio tributario a aquellas sociedades que no tributando con renta efectiva según contabilidad completa al momento de la enajenación tengan su origen en la división de una sociedad que si haya debido determinar sus rentas en las forma señalada, sea en el mismo año de la enajenación o en el año inmediatamente anterior a ésta.

No obstante la restricción señalada, de todos modos las sociedades originadas de una división en los términos antes descritos, podrán continuar gozando del beneficio tributario que favorece al mayor valor en la enajenación de sus bienes raíces, pero bajo la condición que dicha sociedad haya estado acogida a lo menos durante un año calendario2  a un régimen de presunción o de declaración de rentas efectivas según contrato o contabilidad simplificada.

Entonces, por ejemplo, si una sociedad que tributa en base a renta efectiva determinada mediante contabilidad completa y balance general, se divide con fecha 13.06.2013, naciendo en dicha oportunidad una sociedad que posteriormente enajenará un bien raíz, sólo podrá calificar el mayor valor como ingreso no renta si realiza la enajenación durante el año 2015, debido a que la norma requiere que la sociedad enajenante, nacida de la división, se encuentre acogida a lo menos durante un año calendario, sujeta a renta presunta, renta efectiva según contrato o contabilidad simplificada, requisito que sólo se cumpliría durante año 2014, puesto que en el año 2013 no habría un año calendario completo.

El siguiente cuadro esquematiza el ejemplo antes comentado:

 Haga click sobre la imagen para ampliar

Además de lo anterior, en el caso de la división, la nueva norma se coloca en el caso que el contribuyente suscriba una promesa de venta o arriendo con opción de compra sobre los bienes raíces enajenados, exigiendo en tal caso, para obtener el ingreso no renta, permanecer sujeto a renta presunta, renta efectiva según contrato o renta efectiva según contabilidad simplificada durante dos años calendarios. Por lo tanto, si en el ejemplo anterior existiera una promesa de venta con opción de compra, la operación debiera llevarse a cabo durante el año 2016.

Como se puede observar, las sociedades que nacen de una división aun pueden enajenar bienes raíces beneficiándose con el ingreso no renta, pero deberán esperar los plazos que establece la norma modificada, la cual en términos generales vino a fijar reglas temporales a este especial procedimiento que venían utilizando los contribuyentes para realizar dichas operaciones.

 


1 Oficio N.° 519, de 02.03.2007, Oficio N.° 522, de 13.02.1998.
2 Debe entenderse este concepto en los términos definidos en el N.° 7, del artículo 2° de la LIR, como el período de doce meses que termina el 31 de diciembre.