Reporte Tributario Nº60 Mayo 2015

De conformidad al párrafo IV del artículo 3° transitorio de la Ley N° 20.780, relacionadas con las normas sobre rentas presuntas de la actividad agrícola, minería, transporte terrestre de carga ajena y de pasajeros contenidas en el artículo 34 de la LIR, se establece que los contribuyentes que al 31 de diciembre de 2015 se encuentren acogidos al régimen de renta presunta, y que a partir del 1° de enero de 2016 deban abandonar dicho régimen, ya sea, obligatoria o voluntariamente, deberán declarar su renta efectiva de la actividad que corresponda, mediante contabilidad completa.

Para dar cumplimiento a lo anterior, los contribuyentes deberán aplicar las siguientes normas especiales relacionadas con:

1. Valoración de los activos (Ej. terrenos agrícolas, plantaciones, siembras, bienes cosechados en el predio, animales nacidos en él, entre otros) y pasivos que se contienen en el balance inicial que debe confeccionar el contribuyente a contar el 01.01.2016 o del 1° de enero del año siguiente a partir del cual deben abandonar el régimen de renta presunta.

Asimismo, la norma dispone que la diferencia positiva que se determine entre los activos y pasivos constituye capital y en caso contrario, cuando esta diferencia sea negativa, no podrá deducirse como pérdida tributaria en conformidad al artículo 31, N°3 de la LIR.

2. Sistemas de contabilidad que podrán llevar para utilizar la renta efectiva (Contabilidad completa o Simplificada).

3. Tratamiento tributario de la primera enajenación de predios agrícolas posterior al cambio de régimen de renta efectiva.

Respecto de este último punto, el N°1, del N°6), del N° IV, del artículo 3° transitorio de la Ley N° 20.780, dispone que: “La primera enajenación de los predios agrícolas que, a contar del 1 de enero de 2016, efectúen los contribuyentes acogidos hasta el 31 de diciembre de 2015, a las disposiciones del artículo 20 N° 1, letra b), de la ley sobre Impuesto a la Renta, según su texto vigente a esa fecha, que deban tributar sobre renta efectiva determinada según contabilidad completa, por aplicación de lo dispuesto en el artículo 34 de la ley sobre Impuesto a la Renta, según su texto vigente a partir de esa fecha, se sujetará a las siguientes normas:

1.- El valor de enajenación, incluido el reajuste del saldo de precio, tendrá el carácter de ingreso no constitutivo de renta hasta la concurrencia de cualquiera de las siguientes cantidades a elección del contribuyente:

a) El valor de adquisición del predio respectivo reajustado en el porcentaje de variación experimentado por el Índice de Precios al Consumidor entre el último día del mes anterior a la adquisición y el último día del mes que antecede al término del año comercial anterior a aquel en que se efectúa la enajenación.

b) Su avalúo fiscal a la fecha de enajenación.

c) El valor comercial del predio determinado según la tasación que, para este sólo efecto, practique el Servicio de Impuestos Internos. El contribuyente podrá reclamar de dicha tasación con arreglo a las normas del artículo 64 del Código Tributario. La norma de esta letra no se aplicará a las enajenaciones que se efectúen con posterioridad a la entrada en vigencia de la primera tasación de bienes raíces de la primera serie, que se haga con posterioridad al 1° de enero de 2016, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 3° de la ley N° 17.235.

d) El valor comercial del predio, incluyendo sólo los bienes que contempla la ley N° 17.235, determinado por un ingeniero agrónomo, forestal o civil, con, a lo menos, diez años de título profesional. Dicho valor deberá ser aprobado y certificado por una firma auditora registrada en la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras o por una sociedad tasadora de activos, según lo señalado en el número 2 siguiente.


Asimismo, la norma legal señala que sin perjuicio del valor del predio agrícola registrado en el balance inicial, la tasación debe efectuarse durante el primer año en que el contribuyente determine sus rentas efectivas, según contabilidad completa. La diferencia que se produzca entre el valor contabilizado y el valor de tasación, se debe registrar en una cuenta de activo, separadamente de los bienes tasados, con abono a una cuenta de ingreso diferido y sólo formará parte del costo de adquisición de los predios tasados cuando la enajenación de dichos bienes se efectúe con posterioridad al tercer año calendario contado desde aquel en que haya operado el cambio al régimen de renta efectiva, según contabilidad completa. En tales casos, el ingreso diferido se reconocerá como un ingreso no constitutivo de renta del ejercicio en que ocurra la enajenación.  En caso contrario, sólo constituirá costo, el valor de adquisición registrado a la fecha del balance inicial debidamente reajustado, situación en la cual el contribuyente deberá reversar las cuentas de activo y de ingreso diferido, registradas al momento de la tasación.