Reporte Tributario Nº60 Mayo 2015

gonzalo polanco

La norma vigente contenida en los incisos 4° y 9°, de la letra b), del N° 1, del artículo 20 de la LIR, establece un límite de ingresos que deben obtener los contribuyentes para efectos de acogerse al régimen de renta presunta, por lo tanto, en aquellos casos en que estos ingresos superen dichos topes, quedarán obligados a declarar la renta efectiva determinada mediante contabilidad completa. A continuación se expone un cuadro con los límites asociados a las tres actividades susceptibles de acogerse a renta presunta:

Para la determinación de los límites precedentemente señalados, los contribuyentes deben considerar adicionalmente a los ingresos propios de su actividad, aquellos provenientes de las sociedades, comunidades o cooperativas con las que se encuentren relacionados, originarios de la misma actividad sujeta a renta presunta.

Es del caso destacar, que no deben considerarse dentro del cómputo de las ventas anuales asociadas a la actividad agrícola, las enajenaciones ocasionales de bienes muebles o inmuebles que formen parte del activo inmovilizado del contribuyente. Adicionalmente, a modo de ejemplo, en el caso de la actividad de transporte de pasajeros no se consideran dentro del cómputo, las enajenaciones de maquinarias y herramientas; enajenación de acciones o derechos sociales y la venta de alguno de los vehículos destinado al transporte terrestre de pasajeros.

Tal como se explicó anteriormente, los contribuyentes deben cumplir ciertos requisitos para efectos de acogerse y mantenerse en el régimen de renta presunta, dentro de los cuales se encuentra la determinación de los límites de ingresos, debiendo considerar para el cómputo de los mismos, no sólo sus propios ingresos, sino también aquellos obtenidos por las sociedades y comunidades con las que se encuentren relacionado. Según lo dispuesto en el inciso décimo tercero de la letra b), del N°1, del artículo 20 de la LIR, se entenderá que una persona se encuentra relacionada con una sociedad cuando:

i. La sociedad es de personas o cooperativa y la persona, como socio o cooperado, tiene facultades de administración o si participa en más de un 10% de las utilidades o ingresos, o si es dueña, usufructuaria o a cualquier otro título posee más de 10% del capital social, de los derechos sociales o cuotas de participación. Lo dicho se aplicará también a los comuneros respecto de las comunidades en las que participen.

ii. La sociedad es anónima y la persona es dueña, usufructuaria o a cualquier otro título tiene derecho a más del 10% de las acciones, de las utilidades, ingresos o de los votos en la junta de accionistas.

iii. Si la persona es partícipe en más de un 10% en un contrato de asociación u otro negocio de carácter fiduciario, en que la sociedad o cooperativa es gestora.

iv. Si la persona o comunidad, de acuerdo con estas reglas, está relacionada con una sociedad y ésta a su vez lo está con otra, se entenderá que la persona o comunidad también está relacionada con esta última, y así sucesivamente.

A continuación analizaremos la modificación incorporada a la Ley sobre Impuesto a la Renta por la Ley N°20.630, de 2012 en relación con la actividad agrícola, teniendo en consideración que los contribuyentes que no cumplen los requisitos establecidos en los incisos 1° al 8° de la letra b) del N°1, del artículo 20 de la LIR, pueden continuar en el régimen de renta presunta si sus ventas no superan las 1.000 UTM.

Para la determinación del límite de ventas anuales de 1.000 UTM, los contribuyentes deben aplicar las normas contenidas en el inciso 9°, de la norma legal antes referenciada, computando para este efecto, las ventas anuales de la actividad agrícola que obtengan las sociedades, comunidades o cooperativas con las que se encuentren relacionados, en la proporción en que el contribuyente participe en el capital, ingresos o utilidades de tales empresas.

Lo anterior, se puede graficar de la siguiente manera:

 

Debido a que estas sociedades están relacionadas conforme a lo señalado en los incisos 6° y 7° de la letra b), del N°1 del artículo 20 de la LIR; deben computar el límite de sus ventas para evaluar si dichas sociedades continúan tributando bajo el régimen de renta presunta o pasan al régimen de renta efectiva. Para tal efecto deben realizar el siguiente procedimiento:

Como se puede observar, la suma de las ventas anuales es de 8.270 UTM, por lo tanto, todas las sociedades deberán tributar bajo el régimen de renta efectiva por exceder el límite de 8.000 UTM establecido para la actividad agrícola. Sin embargo, de acuerdo a lo dispuesto en el inciso 9°, de la norma legal en análisis, la Sociedad El Sauce Ltda., deberá sumar a sus ventas propias la proporción de las ventas anuales de la sociedad donde participa, para determinar el límite de las 1.000 UTM, lo que se expone a continuación:

Por lo tanto, la Sociedad El Sauce Ltda., puede continuar en el régimen de renta presunta, aún cuando no cumpla con los requisitos establecidos en los incisos 2° al 8° de la letra b), del N° 1, del artículo 20 de la LIR, debido a que no excede el límite de ventas anuales de 1.000 UTM. En la misma situación, se encuentra la Sociedad Los Robles Ltda., ya que sus ventas ascienden a 400 UTM, monto inferior al límite definido en la norma legal.

Uno de los principales cambios que afecta al régimen de renta presunta, dice relación con la determinación de la renta, la cual no hace distingo en el caso de la actividad agrícola respecto del título a través del cual se explota el bien raíz, como lo hace actualmente el artículo 20 N°1, letra B) de la LIR, que diferencia entre propietario, usufructuario y cualquier otro título (arrendador, subarrendador). Por lo tanto, a contar del 01.01.2016, todos los contribuyentes que exploten bienes raíces agrícolas ya sea en calidad de propietario, usufructuario o cualquier otro título, su renta presunta será equivalente a un 10% del avalúo fiscal del predio, vigente al momento de presentar la declaración anual de impuestos. Además, estos contribuyentes mantendrán el derecho de imputar como crédito contra el Impuesto de Primera Categoría el impuesto territorial pagado por el período al cual corresponde la declaración de renta.

Es del caso destacar, que la explotación de bienes raíces NO agrícolas, ya no se encuentra sujeta al régimen de renta presunta, por lo tanto, dicha actividad deberá tributar solamente en base a renta efectiva.

En cuanto al monto de la renta presunta de la actividad de minería y de transporte terrestre de carga ajena y de pasajeros no sufrieron modificaciones1, por lo tanto, se aplicarán las mismas escalas de tasas sobre el monto de las ventas o servicios anuales o sobre el valor corriente en plaza, según corresponda.

En resumen, a contar de la entrada en vigencia del nuevo artículo 34 de la LIR, la renta presunta se determinará de la siguiente forma:

 


1 En el caso de la actividad de la minería se mantuvieron las tasas, pero hubo cambios en los tramos expresados en centavos de dólar.
2 Ver incisos primero al sexto, de la letra c), del número 2, del artículo 34 de la LIR.

 

A través de la Ley N.° 20.780, de fecha 29 de septiembre de 2014, todas las actividades que se pueden acoger al régimen de renta presunta a contar del 1° de enero de 2016, son las relacionadas con la actividad agrícola, minera y transporte de carga ajena y de pasajeros, las cuales quedan contenidas en el artículo 34 de la Ley sobre Impuesto a la Renta.

Según lo dispuesto en el inciso 3°, del número 1, del nuevo artículo 34 de la LIR, vigente a contar del 1° de enero de 2016, los contribuyentes que pueden acogerse al régimen de renta presunta son los siguientes:

• Personas naturales que actúen como empresarios individuales.
• Empresas individuales de responsabilidad limitada (EIRL).
• Comunidades, cooperativas, sociedades de personas y sociedades por acciones, conformadas en todo momento sólo por comuneros, cooperados, socios o accionistas personas naturales.

Además, el inciso 5°, del número 1, del artículo 34 de la LIR, incluye una nueva restricción o requisito para tributar bajo el régimen de renta presunta, estableciendo que no podrán acogerse a este régimen los contribuyentes que posean o exploten, a cualquier título, derechos sociales, acciones de sociedades o cuotas de fondos de inversión, salvo que los ingresos provenientes de tales inversiones no excedan del 10% de los ingresos brutos totales del año comercial respectivo.

Por lo tanto, a modo de ejemplo, para determinar este porcentaje del 10% se deben considerar los retiros, dividendos y/o ganancias de capital originados en la venta de acciones y/o derechos sociales que obtuviere el contribuyente, respecto del total de sus ingresos brutos.

Finalmente, conviene destacar que el N°1, del artículo 20 de la Ley de la Renta, norma vigente hasta el 31 de diciembre de 2015, no permite el ingreso al régimen de renta presunta a los contribuyentes que obtengan rentas de primera categoría por las cuales deban declarar impuestos sobre renta efectiva según contabilidad completa. Sin embargo, a contar de la entrada en vigencia del nuevo artículo 34 de Ley de la Renta, que establece nueva reglas para tributar en este régimen especial, no establece como requisito tal condición.