Reporte Tributario Nº62 Julio 2015

Es un beneficio tributario que consiste en no considerar como percibidos para afectarlos con el IGC los intereses, dividendos y otros rendimientos generados por instrumentos acogidos a lo dispuesto en el artículo 54 bis, en la medida que no sean retirados y se mantengan ahorrados en instrumentos del mismo tipo. En estricto rigor consiste en la postergación de la obligación tributaria de declaración y pago del IGC.

La Reforma Tributaria incorporó modificaciones relevantes en materia del mecanismo de incentivo a la inversión contenido en el artículo 57 bis de la LIR. En primer término, el legislador estableció un régimen transitorio aplicable a las nuevas inversiones que se materialicen durante los años comerciales 2015 y 2016, el cual incorpora como gran variante, para efectos de determinar el saldo de ahorro neto, la distinción de los rendimientos de la inversión respecto del capital de la misma al momento de efectuar retiros, estableciendo que dichos rendimientos tributarán con el IGC en el período correspondiente al retiro, situación que no ocurría hasta el 31 de diciembre de 2014.

Con la derogación del 57 bis a partir del 1° de enero de 2017 no se podrán efectuar inversiones a partir de esa fecha, pudiendo efectuarse retiros de los remanentes que quedaron al 31 de diciembre de 2016, distinguiendo el año del cual provienen las inversiones desde las cuales se efectúan los retiros a fin de aplicar los ajustes que procedan. Además se podrán completar los 4 años de ahorro neto positivo aun cuando no se puedan efectuar inversiones, puesto que la ley señala que para computar un año más bastaría con no efectuar retiros en dichos períodos. En general podemos decir que los beneficios del 57 bis continúan hasta la total extinción de los remanentes, con atención a las normas transitorias que correspondan.

Con el nuevo beneficio establecido en el artículo 54 bis de la LIR sólo se podrá postergar la tributación con IGC de los rendimientos de las inversiones que se acojan a dicha disposición, pudiendo el contribuyente optar por pagar el IGC según la tasa del período respectivo o considerar una tasa promedio de IGC determinada según la cantidad de años de tenencia de la inversión, con tope 6 años. Además, el contribuyente podrá reinvertir los rendimientos de sus inversiones, con lo cual también postergará la tributación con IGC.

De la comparación de lo establecido en los artículos 54 bis y 57 bis, ambos de la LIR, se nota claramente que son franquicias muy distintas, sobre todo en lo referido al beneficio que ellas generaban en los contribuyentes. Mientras el 54 bis sólo ofrece una postergación en la tributación, el 57 bis ofrece un crédito imputable al IUSC o al IGC y además ofrece un monto exento de retiro de 10 UTA sin obligación de enterar el débito fiscal correspondiente en arcas fiscales.

Dado que este beneficio consiste sólo en una postergación de la tributación de los intereses, dividendos y otros rendimientos con el IGC, a continuación se expondrá la mecánica de cálculo de aquella parte que corresponde al rendimiento y capital cuando se efectúa un giro o retiro.

En este sentido, la norma señala1 que en cada retiro o rescate que efectúe el contribuyente de cantidades invertidas acogidas al mecanismo del artículo 54 bis, se considerarán incluidos en la misma proporción , tanto el capital originalmente invertido como los intereses, dividendos y otros rendimientos percibidos hasta esa fecha. La proporción señalada se determinará dividiendo el monto del retiro efectuado por el saldo acumulado de la inversión (este último incluye el capital más los intereses, dividendos u otros rendimientos percibidos a la fecha del retiro o rescate). Asimismo, para determinar qué parte de la inversión se considera como intereses, dividendos u otros rendimientos, se aplicarán las normas del artículo 41 bis de la LIR.

Es necesario recordar que el artículo 41 bis señala que los contribuyentes no incluidos en el artículo 41, que reciban intereses por cualquier obligación de dinero, quedarán sujetos para todos los efectos tributarios y en especial para los del artículo 20, a las normas de los números 1 y 2. En el número 1 establece que el valor del capital originalmente adeudado en moneda del mismo valor adquisitivo se determinará reajustando la suma numérica originalmente entregada o adeudada de acuerdo con la variación de la unidad de fomento experimentada en el plazo que comprende la operación.

Por otro lado, en el número 2 de dicho artículo se señala que en las obligaciones de dinero se considerará interés la cantidad que el acreedor tiene derecho a cobrar al deudor, en virtud de la ley o de la convención, por sobre el capital inicial debidamente reajustado en conformidad a lo dispuesto en el N° 1 de este artículo. No se considerarán intereses sin embargo, las costas procesales y personales, si las hubiere.

En base a lo antes expuesto, para determinar la renta afecta a IGC se deberá proceder de la siguiente forma:
1. Determinar el monto del capital reajustado y de los intereses, dividendos u otros rendimientos conforme a lo dispuesto en el artículo 41 bis de la LIR, a la fecha del retiro.

2. Determinar la proporción que representa el retiro efectuado respecto del total de la inversión acumulada.

3. El porcentaje determinado en el punto anterior debe ser aplicado al monto de los intereses, dividendos u otros rendimientos percibidos hasta la fecha del retiro.

4. El resultado del punto anterior corresponderá a la renta afecta a IGC en el período respectivo.

Por ejemplo. Se tienen los siguientes antecedentes de una inversión acogida al mecanismo del artículo 54 bis de la LIR:

Conforme a lo planteado anteriormente, procederemos a determinar la renta afecta a IGC:

1. El monto de la inversión acumulada a la fecha del retiro asciende a $29.000.000.-

2. La proporción determinada corresponde a 41,38%, la cual se determinó de la siguiente forma:

3. La proporción antes determinada aplicada sobre el rendimiento acumulado asciende a $1.655.200.-, el cual se determinó como sigue:

$4.000.000  x  41,38%  =  $1.655.200.-

4. De acuerdo a lo determinado en el punto anterior, la renta afecta a IGC en el período será de $1.655.200.-

De acuerdo a lo establecido en el inciso final del artículo 54 bis de la LIR, para efectos de calcular el IGC el contribuyente puede optar entre las siguientes alternativas:

a) Aplicar la tasa de IGC que corresponda al ejercicio en que se perciba, o

b) Aplicar una tasa de IGC equivalente al promedio de las tasas más altas de dicho impuesto que hayan afectado al contribuyente durante el período en que mantuvo el ahorro, considerando un máximo de 6 años.

Otra alternativa a la que puede optar el contribuyente es a la posibilidad de reinvertir que le otorga el inciso décimo del artículo 54 bis de la LIR. En este sentido, no se considerará percibido el interés, dividendo u otro rendimiento que forme parte de un retiro o liquidación de inversiones, efectuado con ocasión de la reinversión de tales fondos en instrumentos de la misma u otra institución. Para estos efectos el contribuyente deberá instruir a la institución, a través de un poder, para que liquide o transfiera, todo o parte del producto de su inversión.


1 En el inciso noveno del artículo 54 bis de la LIR.

 

Los requisitos para hacer uso de este beneficio son los siguientes:

1. Los instrumentos o valores deben ser extendidos a nombre del contribuyente, en forma unipersonal y nominativa.

2. El contribuyente debe manifestar expresamente su voluntad de acoger el instrumento al mecanismo del artículo 54 bis de la LIR, de lo que la institución receptora deberá dejar constancia en el documento respectivo.

Cabe señalar que la opción ejercida por el contribuyente es renunciable en cualquier tiempo, momento en el cual se generará la tributación con el IGC en el período respectivo.

3. La inversión puede materializarse en depósitos a plazo, cuentas de ahorro, fondos mutuos u otros instrumentos que determine el Ministerio de Hacienda mediante Decreto Supremo2.

4. Los instrumentos o valores deben ser emitidos u ofrecidos por instituciones facultadas para  tales efectos, siempre que éstas se encuentren sometidas a la fiscalización de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), Superintendencia de Pensiones (SP) y del Departamento de Cooperativas, dependiente del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo.

5. El monto total anual de las inversiones acogidas al mecanismo del artículo 54 bis de la LIR no puede superar las 100 UTA. Para determinar este tope no deben considerarse los rendimientos que generen las inversiones, así como tampoco deben considerarse las inversiones que se materialicen y retiren o rescaten en el mismo año.

En caso que el contribuyente efectúe inversiones acogidas al artículo 57 bis, éstas se computarán en primer término a efectos de calcular el tope de las 100 UTA, por lo que el monto de las inversiones que podrán acogerse al mecanismo del artículo 54 bis en tal año será la diferencia entre las 100 UTA y lo invertido en instrumentos acogidos al artículo 57 bis.

Cabe señalar que será el SII el encargado de poner en conocimiento de las instituciones respectivas el hecho de si el contribuyente excede o no dicho tope.

6. Que los intereses, dividendos y otros rendimientos no sean retirados por el contribuyente.


1 Instrucciones contenidas en Circular SII N° 62 del año 2014.
2 A través del Decreto 1.539, del 7 de octubre de 2014 el Ministerio de Hacienda estableció que, además, se pueden acoger a lo dispuesto en el artículo 54 bis de la LIR, las inversiones en cuentas de ahorro voluntario establecidas en el artículo 21 del decreto ley Nº 3.500 de 1980, en cuotas de participación de Fondos de Inversión regulados por la ley Nº 20.712, que hagan oferta pública de sus valores, en títulos representativos de facturas transadas en Bolsas de Productos Agropecuarios reguladas por la ley Nº 19.220, en Depósitos de ahorro previsional voluntario, cotizaciones voluntarias y ahorro previsional voluntario colectivo regulados en los párrafos 2 y 3 del Título III del decreto ley Nº 3.500, de 1980.