Reporte Tributario Nº83 Junio 2017

Antes de entrar en materia es necesario hacer mención a algunos principios básicos que contiene nuestra Ley sobre Impuesto a la Renta, que dicen relación con el alcance de la tributación, como también de los sujetos afectos a impuestos.

En primer lugar, encontramos al artículo 3° de la LIR, que establece las rentas sobre las cuales tributarán los contribuyentes domiciliados1 o residentes en Chile, señalando que quedarán afectos por todas las rentas que obtengan, sean de fuente chilena o extranjera. Esto se conoce como principio de tributación sobre renta de fuente mundial.

En cambio, dicho artículo prescribe que los contribuyentes sin domicilio ni residencia en nuestro país, solo tributarán por las rentas de fuente chilena. En este caso, la tributación es limitada, salvo casos particulares como las remuneraciones por servicios prestados en el exterior, según dispone el N° 2 del artículo 59 de la ley en comento.

De este modo, es relevante conocer qué contribuyentes cumplen con la definición de residentes y quienes no, por cuanto la tributación de cada uno tendrá un alcance diferente.

En este contexto, el N° 8, del artículo 8°, del Código Tributario, define como residente a toda persona natural que permanezca en Chile, más de seis meses en un año calendario, o más de seis meses en total dentro de dos años tributarios consecutivos. Esta definición aborda dos hipótesis que al cumplirse cualquiera de ellas, hace calificar a la persona como residente.

i. Más de seis meses en un año calendario, o
ii.Más de seis meses en total dentro de dos años tributarios consecutivos.

Para efectos del presente reporte nos centraremos en aquellos contribuyentes que no tienen domicilio ni residencia en Chile, que solo se verán gravados en nuestro país por las rentas de fuente chilena.


1 El artículo 59 del Código Civil señala que el domicilio consiste en la residencia, acompañada, real o presuntivamente, del ánimo de permanecer en ella. Por su parte, el Servicio ha señalado que el ánimo debe probarse. Oficio Nº 1.413, del 28.04.2000.

Para los efectos del punto anterior, el artículo 10° de la Ley sobre Impuesto a la Renta1 define lo que se entenderá por renta de fuente chilena, señalando que serán aquellas que provengan de bienes situados en el país o de actividades desarrolladas en él. Así por ejemplo, la renta de arrendamiento de un bien raíz ubicado en territorio nacional, como la renta obtenida por un profesor por una clase presencial realizada en nuestro país, califican como renta de fuente chilena.

No obstante lo anterior, para efectos del presente reporte nos interesa particularmente lo establecido en el artículo 11 de la LIR2, que señala que se entenderá que están situadas en Chile las acciones o derechos sociales de una sociedad anónima o una sociedad de personas constituidas en el país, según corresponda.

Estos títulos generalmente reportan dos tipos de renta, su rendimiento que se traduce en dividendos o retiros, y su mayor valor en la enajenación.

Ahora bien, la reforma tributaria introducida por la Ley N° 20.780, incorporó en el N° 2, del artículo 2° de la LIR, un nuevo concepto de renta, llamado renta atribuida. Esta renta en términos generales está definida como aquella que corresponde a los contribuyentes del impuesto Global Complementario o impuesto Adicional, atendido su carácter de propietario, comunero, socio o accionista de una empresa sujeta al impuesto de Primera Categoría, conforme a las disposiciones de la letra A), del artículo 14 de la LIR.

Como regla general, la renta atribuida corresponde a la renta líquida imponible determinada por una empresa sujeta a dicho régimen, la que se caracteriza por tener que ser gravada al término del ejercicio con los impuestos finales, sin atender si fue retirada o distribuida a los propietarios de la empresa.

Pues bien, a continuación se revisará la tributación frente al impuesto Adicional que afecta a los contribuyentes sin domicilio ni residencia en Chile, por los retiros y distribuciones que perciban de sociedades de personas y/o sociedades anónimas constituidas en Chile, como asimismo, por las rentas atribuidas que les corresponda por su participación en la propiedad en las mismas entidades.

Por último, se incluirá entre las rentas a revisar los gastos rechazados del inciso tercero del artículo 21, que hayan beneficiado a los socios o accionistas sin domicilio ni residencia en Chile, por las cuales deberán tributar con impuesto Adicional.


1 En adelante indistintamente LIR.
2 También de la C), del artículo 14, y de la letra A), del artículo 14 ter.